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EL PERIÓDICO DIGITAL nuestrasislascanarias.es COLABORA CON LA ASOCIACIÓN BESAY DE TDAH LA PALMA
Mi amigo tdah Contigo he nacido Contigo he vivido De ti mucho he aprendido No me quedo otro camino Tú me hiciste sentir mal muchas veces Tú me hiciste llorar muchas veces Tú me hiciste sentir que no
valía la pena pelear Que ningún futuro estaba delante mio Pero hoy me doy cuenta de que bueno que estás conmigo Mucha gente me dice que malo es tdah Y yo siempre digo que malo es no entenderlo Mi
amigo el tdah tiene mucho de bueno Solo que nadie quiere verlo Y tampoco comprenderlo La gente lo discrimina Nadie lo comprende Por eso nadie lo quiere Pero si todos vieran lo bueno que es Verían lo
que aprenden Tú eres mi amigo Tú me elegiste Yo te acepte Y contigo viviré Y de ti siempre aprenderé Mi amigo tdah Cuantos caminos recorrimos Cuanto hemos pasado Cuanto nos ha costado Pero aquí junto
estamos Nadie nos detendrá Ya que cuenta nos dimos De que lo quisiéramos lograr Lo lograríamos Siempre te aceptare y te querré ya que sos mi amigo el tdah.
EL COLECTIVO PALMERO HA LOGRADO REDUCIR LOS PLAZOS DE ESPERA DE LA SANIDAD PÚBLICA Asociación Besay, convivir con el TDAH tamaño fuente Imprimir E-mail Compartir Comentar canarias social Besay,
asociación palmera que trabaja por el colectivo de TDAH -déficit de atención e hiperactividad- en la isla, es una entidad formada en 2004, por numerosos padres que identificados por una problemática
común, se han unido para, entre todos, establecer unos objetivos y alcanzar unos fines, que ayuden a este colectivo a disponer de un lugar de encuentro entre las familias afectadas por esta
patología, y de los recursos y servicios necesarios para mejorar la calidad de vida de los pacientes tdah. CANARIAS SOCIAL La Asociación de Padres y Madres de niñ@s y jóvenes con Déficit de Atención
e Hiperactividad, a la que actualmente están asociadas 40 familias con diagnóstico de TDAH, está situada en la antigua fábrica de tabaco JTI, y su teléfono de contacto es el 922.48.65.62. Nuestra
entidad, ha conseguido permanecer en el tiempo, gracias a las ayudas obtenidas por parte de diversas entidades, entre las que destacan las concedidas por el Cabildo Insular de la Palma a través del
proyecto "Continuidad familia, escuela y niñ@s TDAH 2011", y Caja Canarias, por medio del proyecto "Continuidad: colabora con el TDAH te necesitan". Con todo ello, la Asociación Besay trata de
consolidar, con proyectos que ya se han venido desarrollando con anterioridad, las líneas de trabajo que hasta la fecha, tan buenos resultados han proporcionado. Con los proyectos puestos en marcha
para 2011, se brinda a los socios de Besay, entre otros servicios, sesiones psicológicas continuadas, no sólo para los jóvenes TDAH, sino también para sus familiares más allegados. Con ello se ha
conseguido desde enero 2011, ofrecer alrededor de 1.000 sesiones aproximadamente, lo que ha supuesto unos resultados muy favorables para las familias socias. Además, se ha establecido una línea de
trabajo, muy positiva, con el profesorado de nuestros asociados, consiguiendo de este modo establecer un triángulo de trabajo entre la familia, la escuela y la asociación. A través de todo lo
expuesto, el profesorado obtiene, cuando así lo requieren, además de estrategias y pautas de trabajo, charlas encaminadas a conocer más en profundidad qué es el TDAH, y como puede ser tratado
diariamente en el aula. Del mismo modo que las sesiones psicológicas, la Asociación Besay ha efectuado a lo largo del 2011, once visitas a diferentes centros docentes de la isla, entre institutos,
colegios y unitarias. MENOS ESPERAS Otra línea de trabajo que se ha logrado, es el trabajo conjunto entre la Asociación Besay y la Gerencia del Hospital General de la Palma, consiguiendo de este modo
agilizar la lista de espera que existía con anterioridad para los casos de tdah, lo que ha supuesto una reducción de un año y tres meses para conseguir cita, a 2 meses de espera. Asimismo, gracias a
la perseverancia e insistencia de nuestra entidad, se ha conseguido un especialista en psiquiatría infantil para la población de TDAH en la isla de la palma, que en el pasado, o bien carecía de esta
figura o era muy poco duradera. La asociación Besay quiere hacer llegar a sus socios y población en general, la ilusión y empeño que desde nuestra entidad se está poniendo para poder seguir
manteniendo todo lo logrado hasta la fecha. Al mismo tiempo, quiere transmitir nuestro agradecimiento a todas aquellas entidades, públicas y privadas, socios, familias y personas anónimas, que de
forma desinteresadamente trabajan y se esfuerzan, para entre todos, alcanzar y fortalecer nuestros objetivos, luchando por una causa común: el TDAH.
CajaCanarias ha suscrito un convenio de colaboración con la Asociación de Padres y Madres de Niños y Jóvenes con Débil Atención e Hiperactividad (TDAH) Besay, en la isla de La Palma, con el
objetivo de apoyar la labor que este colectivo desempeña, principalmente a través de un "Proyecto de intervención psicopedagógica", destinado a personas afectadas por este desorden de la
conducta.
Este acuerdo fue rubricado por Nieves Dávila Martín, presidenta del Consejo Insular de la entidad de ahorro, y José Carlos Díaz García, presidente de Besay La Palma.
Con este compromiso, CajaCanarias contribuirá decisivamente, a través de su Obra Social y Cultural, a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por este trastorno neuroconductual de
origen fundamentalmente genético.
El TDAH es una enfermedad que afecta a uno de cada veinte niños en edad escolar en Canarias, lo que representa el 5 por ciento de los menores de hasta 16 años de edad que viven en las Islas, en
total casi 18.000 personas.
Este problema se caracteriza por tres síntomas: déficit de atención, impulsividad e hiperactividad. Los niños y adultos afectados por esta patología tienen dificultades para mantener una atención
sostenida y son muy impulsivos, de modo que siempre buscan transformar en actos sus deseos, sin que haya un periodo mínimo de reflexión sobre su comportamiento.
Según los especialistas, el trastorno se puede diagnosticar a partir de los cinco años a través de una serie de encuestas y análisis y, desde el punto de vista educativo, lleva apareadas
dificultades de aprendizaje como dislexia, discalculia, ansiedad y tics nerviosos, de ahí la necesidad de impulsar iniciativas con las que el afectado pueda aprender a convivir con su enfermedad
a edad temprana.
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“Al trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) no pueden enfrentarse padres o educadores solos”
Isabel Orjales, doctora en Pedagogía y profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación en la UNED “Son niños más inmaduros, despistados, olvidadizos, caóticos y desorganizados.
Unos son hiperactivos, otros desesperadamente lentos. También son niños entusiastas, cariñosos, familiares, divertidos, espontáneos, transparentes, sin malicia y muy nobles. Son niños por los que
merece la pena luchar”. ésta es la descripción que Isabel Orjales, doctora en Pedagogía, atribuye a los niños que padecen déficit de atención con hiperactividad. Más conocido como TDAH, este
trastorno afecta entre un 3% y un 6% de los niños en edad escolar de nuestro país, aproximadamente un niño por aula. Orjales, profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación en
la Facultad de Psicología de la UNED, es autora y colaboradora de numerosas obras relacionadas con el TDAH y sus consecuencias en el rendimiento académico de quienes lo sufren, hecho que le sitúa en
una excelente posición para ofrecer una detallada fotografía de cómo se vive este trastorno en el ámbito educativo. Su conclusión es clara: “si no reciben la ayuda apropiada, el riesgo de que estos
niños no terminen la Educación Secundaria es muy alto”. •Autor: Por MARTA VÁZQUEZ-REINA •Consumer: 25 de febrero de 2009 En los últimos años se habla del trastorno por déficit de atención con
hiperactividad (TDAH) en los niños con mucha más frecuencia que antes, ¿responde esto a un aumento en la tasa de afectados? Hay que tener en cuenta que hace 20 años el TDAH era un trastorno
prácticamente desconocido en nuestro país y los niños afectados no se diagnosticaban como se hace ahora, por lo que puede existir una falsa impresión de que los niños se han vuelto “hiperactivos” de
pronto, cuando lo que realmente ha aumentado es el número de profesionales formados en la detección y el posterior diagnóstico de niños que antes crecían con el calificativo de torpes, tontos, vagos,
maleducados o problemáticos; niños que no recibían ayuda y familias que sufrían con ellos. Aun así, todavía en España son pocos los niños que han tenido la suerte de dar un equipo de profesionales
bien formados que haya podido valorar si padece este trastorno. ¿A partir de qué edad se puede hacer un diagnostico de TDAH en un niño? Muchos niños de 3 y 4 años de edad pueden mostrar síntomas de
hiperactividad e impulsividad con una intensidad superior a la de los niños de su misma edad (los síntomas de desatención son más evidentes a partir de los 6 años). Pero ese no es criterio suficiente
para diagnosticar TDAH, dado que hay otros muchos motivos por los que un niño puede mostrar, puntualmente, estos síntomas. A estas edades se debe hacer una evaluación del niño y proponer programas de
intervención para los padres. El diagnóstico a los 2-3 años es, en la mayoría de los casos, el de “niño de riesgo de TDAH”. ¿Se debe intervenir desde el punto de vista educativo en esa situación de
riesgo? “La intervención educativa debe hacerse con el niño de riesgo, sin esperar a que se confirme el diagnóstico” Por supuesto, la intervención educativa debe hacerse con el niño de riesgo, sin
esperar a que se confirme el diagnóstico. Los padres que tienen claro que su hijo es más movido, disperso, inmaduro y difícil de educar que los niños de su edad deben recibir ayuda inmediata de un
profesional de la psicología o la educación que les entrene en control de conducta y que realice el seguimiento preciso hasta recabar la información necesaria para determinar si se trata de un niño
con TDAH, un niño con otro trastorno o con ambos. El diagnóstico es un proceso complejo que debe realizarse por un equipo de profesionales de distintos ámbitos como la medicina, la psicología y la
educación. ¿Cuáles son los principales signos a los que deben prestar atención los educadores y los padres para detectarlo? En menores de 6 años, los padres y educadores deben estar alerta ante niños
o niñas que se muestran habitualmente y de forma clara inteligentes pero más inmaduros, movidos, impulsivos, atolondrados, menos conscientes del peligro, con más problemas de autocontrol que los
niños de su mismo sexo y edad. Pero también tienen que estar alerta ante aquellos otros niños y niñas, también inteligentes e inmaduros, pero que parecen más bien hipoactivos, lentos para comer,
vestirse, responder, dispersos y con dificultades para prestar atención como los demás, siendo inteligentes, para aprender a su ritmo. Ninguno de estos síntomas constituye, por sí solo, un
diagnóstico de TDAH, pero alerta de que el niño y su familia deben recibir orientación educativa y un seguimiento más cercano para valorar su evolución y poder llegar a un diagnóstico certero. Por
otra parte, en los niños mayores se debe observar si tienen problemas de rendimiento escolar, si su rendimiento es inferior al esperado dada su capacidad o de acuerdo al tiempo que dedican. Asimismo,
hay que valorar si el niño es más impulsivo, desorganizado, olvidadizo y despistado que otros niños de su misma edad. ¿Qué pasos recomendaría dar a las familias que detectan estos síntomas? ¿dónde
deben acudir en primer lugar? “Los padres representan la gasolina y el apoyo técnico que un motor, como el niño con TDAH, necesita” Los padres que, tras informarse de forma adecuada, consideran que
su hijo podría tener rasgos que se acercan a los de los niños con TDAH deben acudir a un profesional bien formado en TDAH que pueda hacer una valoración de esos síntomas. Asimismo, las asociaciones
de padres de niños con TDAH pueden consultar todas las dudas en la web de la Federación Española de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad, donde puede encontrar información y apoyo. Es
importante que los padres conozcan que el TDAH no es un trastorno que se solucione en un año, sino que tienen por delante una carrera de fondo. Por ello, no pueden fundir todo su tiempo, energía,
motivación y recursos económicos en los dos primeros años y, agotados, tirar la toalla, después. Deben tomarse las cosas con serenidad y velar por su salud física y mental, cuidarse mucho como
personas y como pareja. Tan importante es el tratamiento del niño como que los padres tomen conciencia de la necesidad de velar por ellos mismos. Los padres representan la gasolina y el apoyo técnico
que un motor, como el niño con TDAH, necesita. ¿Qué dificultades de aprendizaje suele presentar un niño con TDAH? No reflejar en los exámenes lo que se sabe por responder de forma incompleta y con
expresión desorganizada, no tener en cuenta datos de los enunciados matemáticos, cometer errores de cálculo, olvidar lo aprendido, ser desordenados en la presentación de los trabajos, olvidar llevar
material o entregar tareas que han realizado, estudiar de forma superficial y estar convencidos de saberse la materia o tener problemas para distinguir la información relevante de la complementaria
durante el estudio. Pero también se dan muchos casos de niños con TDAH que tienen, además, otros diagnósticos asociados, como trastornos de la lectura, escritura o cálculo, disgrafía o dificultades
perceptivo-motoras importantes. Una vez tratado el TDAH, ¿se pueden obtener buenos resultados en clase? El rendimiento no depende únicamente del tratamiento recibido por el niño (medicación de apoyo
junto con tratamiento cognitivo-comportamental), también depende de la exigencia del curso académico en el que se encuentre, del apoyo que recibe y de la confianza del niño en sus propias
posibilidades. Por lo tanto, un niño con TDAH diagnosticado de forma temprana, bien tratado y con colaboración de la familia y la escuela, puede tener un buen rendimiento académico y convertirse en
un adulto bien adaptado y experimentar el éxito profesional. Y en el caso contrario, ¿qué puede ocurrir si no se trata? “Hay niños que prefieren refugiarse en el papel de “vagos” que seguir
intentándolo y fracasar” Si no recibe la ayuda apropiada, el niño con TDAH que inicialmente es entusiasta, positivo y que disfruta aprendiendo puede desesperarse al no ver nunca el fruto de su
esfuerzo y coleccionar experiencias de fracaso y sentirse incomprendido por sus compañeros y profesores. Estos niños acaban desarrollando muy poca tolerancia al esfuerzo y al fracaso, prefieren
refugiarse en el papel de “vagos” que seguir intentándolo, fracasar y sentirse tontos. La mayoría de estos niños tienen baja autoestima, irritabilidad e incluso síntomas de depresión que permanecen
ocultos tras una máscara de apatía, dejadez, e incluso, conducta oposicionista y desafiante. El riesgo de que estos niños no terminen Educación Secundaria, desarrollen cuadros severos de problemas de
conducta o inicien conductas conflictivas es muy alto. ¿Cuál es la actitud del profesor ante el TDAH? En el ámbito docente hace falta todavía mucha información y formación sobre este trastorno. El
niño con TDAH desconcierta, porque parece listo pero muestra reacciones tan inmaduras que al profesor le resulta difícil creer que no se trate de descaro, holgazanería o falta de límites educativos.
Para los profesores de niños de más de 12 años que sufren TDAH, es muy difícil. A esta edad el niño, frustrado y desmotivado, comienza a tirar la toalla y no quiere enfrentarse a aquello que
sistemáticamente le lleva al fracaso. Los profesores los identifican como niños que no quieren trabajar, y es totalmente cierto, pero muchos de ellos creen que este es un rasgo de personalidad que
hay que combatir con exigencia, olvidando que es una actitud aprendida y secundaria debida a dificultades específicas de base biológica y a una importante historia de fracaso personal. ¿Cómo
reacciona el docente? Ante este panorama cada vez encontramos más profesores sensibilizados que se han formado en el TDAH, que colaboran con la familia y piden recursos a la escuela. Pero todavía hay
muchos docentes convencidos de que sólo se trata de un intento de los padres de justificar el mal funcionamiento de un chico que es un vago y maleducado. Piensan que lo mejor que pueden hacer por
estos chicos es exigirles con firmeza y no pasarles ni una. Se trata, la mayoría de las veces, de buenos profesionales, muy capaces, por ejemplo, de sacar adelante a un chico con una discapacidad
intelectual, pero que enfocan mal el problema del niño con TDAH porque no consideran que sea diferente de los otros chicos y le exigen de igual manera. ¿Cuáles son las principales estrategias
educativas que puede adoptar un docente con un alumno diagnosticado de TDAH? “Lo primero que debe hacer el tutor es ajustar la exigencia a las posibilidades de respuesta del niño” Lo primero que debe
hacer el tutor es ajustar la exigencia a las posibilidades de respuesta del niño y exigirle cada vez un poco más. Al principio puede utilizar algunas estrategias como fragmentar la tarea que debe
hacer (“haz dos de los seis ejercicios y me lo enseñas”. ¡Genial, ahora dos más!”), permitirle levantarse más frecuentemente para hacer recados o repartir material, supervisar si subraya el libro o
anota los deberes, darle más oportunidades ante los olvidos, más tiempo para terminar los exámenes, obligarle a repasarlos antes de entregarlos o, incluso, examinarle de forma oral mientras en casa
practica cómo se hacen los exámenes de desarrollo. ¿Cómo debe ser el entendimiento entre las dos partes: educadores y padres? Al TDAH no pueden enfrentarse los padres solos o los educadores solos. Es
necesario un entendimiento común, arrimar el hombro conjuntamente y coordinarse en el esfuerzo. Ambas partes deben desterrar los tópicos: los profesores, aquél que sitúa el problema en la mala
educación de los padres; y los padres, aquél que convierte al profesor en la fuente de la mala fe y cuyo cambio de actitud sería la solución de todos los problemas de su hijo. Ninguna de estas
posturas ayuda al niño con TDAH. Los padres deben centrarse en solucionar los problemas en casa y los profesores en mejorar la situación del niño en el colegio, no pasar el problema a los padres como
si estos debieran tener la respuesta de los problemas de su hijo en el aula. Usted como docente, ¿qué recomendaría a los profesores? Los profesores somos profesionales y, como tales, debemos
formarnos para hacer frente a los problemas del aula. Debemos creer en los niños, ayudarles a aprender, a mantener las conductas positivas y a reducir las negativas, a crecer y a sentirse bien
consigo mismos. Cuando hablamos con los padres debemos, primero, hacerles sentir que nos gusta su hijo y que le conocemos bien; mostrarles todas las medidas que hemos tomado para ayudarle;
comunicarles los cambios positivos y exponerles nuestra preocupación por los aspectos que no hemos podido cambiar para, sólo después de todo ello, pedirles que acudan a un profesional si necesitamos
nueva orientación y ayuda. Y a los padres, ¿cómo pueden colaborar desde casa? En primer lugar, los padres deben tener información sobre qué es el TDAH y, puesto que no hay dos niños iguales, en qué
medida y forma afecta a su hijo en concreto. Los padres deben aceptar que la evolución de su hijo con TDAH exige más ayuda, ánimo, constancia, refuerzo y apoyo que la de sus otros hijos. No pueden
educar en la distancia, deberán estar muy presentes en su educación, estar abiertos a la colaboración con los especialistas y ser constantes en su dedicación y apoyo. Estos padres deben, además,
formarse como educadores, puesto que para ellos no vale improvisar, ni tener las habilidades educativas de un “padre medio”. Necesitan un punto de “profesionalización”, por ejemplo, en manejo de la
conducta. Las causas del TDAH Según Isabel Orjales, la etiología del TDAH es muy variada, “se podría decir que cualquier cosa que pueda afectar sutilmente a la bioquímica del lóbulo frontal del
cerebro puede dar lugar a que el niño manifieste TDAH”. De este modo, puede ser más frecuente que este trastorno aparezca en “niños prematuros, bebés con partos difíciles o niños con problemas
crónicos de corazón, entre otros”. Sin embargo, Orjales recalca asimismo que la mayoría de los casos de TDAH “tienen un origen genético, lo que explica que sea más frecuente entre hermanos o miembros
de una misma familia”. Respecto a si hay alguna causa de tipo emocional o educativa en la aparición del TDAH, Isabel Orjales es contundente: “Está claro que el TDAH no se produce por un problema
emocional ni por la mala educación recibida, aunque, sin duda, todo ello contribuye a su empeoramiento. Hay que considerar que los niños con TDAH son más difíciles de educar y muchos padres no saben
cómo hacerlo y cometen errores, a veces importantes, pero éste no es el origen de su problema, es más bien una consecuencia”. “En nuestras manos está que uno de los trastornos más simples de la
psicopatología infantil se convierta en un grave trastorno que afecte de forma dramática a la persona”, concluye Orjales.
Se ha dicho que un niño sano suele ser muy activo y no suele estar quieto. A los dos años de edad el niño es muy movido y a los cuatro años, además de activo suele ser ruidoso.
Esta forma de comportamiento es y forma parte de su proceso de desarrollo.
Sin embargo, cuando la hiperactividad es exagerada y va asociada a otros signos como la falta de atención o signos motores o psicológicos, podemos estar ante un caso de trastorno por déficit de
atención con hiperactividad, TDAH.
Síntomas de hiperactividad infantil
Las características del niño hiperactivo son, además de la hiperactividad:
- Déficit de atención continua o intermitente
- La falta de persistencia en las tareas largas y la impulsividad.
- Dificultad para acabar con las tareas
- Les cuesta trabajo mantenerse sentados en una silla.
- Siempre realizan primero aquello que más desean.
- Impulsividad y precipitación a nivel mental.
- Por lo general son niños inquietos, impacientes, ansiosos.
- Suelen tener problemas de comunicación y comportamiento; se muestran incluso agresivos.
- Pueden tener un bajo rendimiento escolar.
Causas o factores que predisponen a la hiperactividad infantil
Los factores pueden ser diversos. En primer lugar habrá que descartar que el niño no padezca una disfunción tiroidea u otra patología asociada a una respuesta hiperactiva...
Otras causas que conllevan hiperactividad y períodos de falta de atención son:
-
Consumo excesivo de azúcares refinados de rápida asimilación. Provoca ciclos de hiperglucemia (con hiperactividad, agresividad, irritabilidad...) e hipoglucemia reactiva
(ansiedad, falta de atención...).
-
Alimentación pobre en micronutrientes esenciales como vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales. Por ejemplo el déficit de vitaminas del grupo B dificulta el
metabolismo de los neurotransmisores cerebrales con las consiguientes manifestaciones en el carácter. El déficit de hierro agravan los trastornos de la atención y del comportamiento...
-
Intolerancias alimenticias. Algunos alimentos pueden producir irritación intestinal e intolerancias (lácteos, harinas refinadas, aditivos alimentarios) con
el correspondiente malestar físico e irritabilidad del carácter.
-
Intoxicaciones por metales pesados, aditivos alimentarios, pesticidas... En concreto, los niveles aumentados de plomo en el organismo pueden provocar respuesta
hiperactiva, disminución de las capacidades mentales, déficit de atención...
-
Parásitos intestinales. Provocan picor e irritabilidad dificultando la concentración.
-
Falta de ejercicio físico o de juegos que conllevan actividad física: Los niños necesitan moverse, jugar y correr para estar sanos.
-
Entorno social desfavorable a nivel emocional debido a maltrato psicológico, falta de afecto y de aceptación, trato injusto, etc.
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Hiperglucemia e
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TDAH. Niños hiperactivos. Alimentación y suplementos
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad
Los niños con TDAH tienen dificultad para prestar atención, pueden actuar sin pensar en las consecuencias, y en algunos casos, pueden ser demasiado
activos. Recuerde, mientras que el TDAH no tiene cura, puede ser manejado con éxito. ¡Busque ayuda!
Puede ser que le preocupe si su hijo o algún niño que usted quiere ha recibido un diagnóstico de TDAH, y tal vez se pregunte cuál será el mejor tratamiento. En la mayoría de
los casos, el mejor tratamiento para el TDAH consiste en una combinación de medicamentos, educación de los padres y terapia conductual. Los buenos planes de tratamiento
incluirán una atenta vigilancia, seguimiento y los ajustes necesarios, hasta en el salón de clases, a lo largo del proceso.
Terapia del comportamiento
Las investigaciones indican que la terapia del comportamiento es una parte importante del tratamiento de los niños con TDAH. Este tipo de terapia puede reducir los problemas
relacionados con la capacidad del niño de prestar atención o permanecer quieto en la escuela, la forma como interactúa con su familia y el buen rendimiento escolar que tenga.
El niño debe empezar la terapia tan pronto reciba el diagnóstico. Los CDC ofrecen ejemplos en inglés de la forma en
que usted puede ayudar en la terapia del comportamiento de su hijo.
Educación de los padres
Los niños con TDAH puede que no respondan a los métodos de crianza tradicional, por lo que los expertos recomiendan que los padres reciban educación al respecto. Esta
capacitación puede realizarse en grupos o con familias individuales y la brindan los terapeutas o se pueden realizar clases especiales. La organización Niños y Adultos con
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (CHADD
) ofrece el programa educativo "Padres a Padres 
" que ayuda a los padres y personas en general a sortear los desafíos del TDAH a lo largo de la vida.
Medicamentos
Los medicamentos son una opción para ayudar a controlar mejor algunos problemas de comportamiento que en el pasado han ocasionado conflictos con la familia, los amigos y en la
escuela.
Hay distintos tipos de medicamentos para tratar el TDAH:
-
Estimulantes: son los más conocidos y los más utilizados en los tratamientos. Entre el 70 y el 80 por ciento de los niños con TDAH reacciona de manera
positiva a estos medicamentos.
-
Medicamentos no estimulantes: fueron aprobados para el tratamiento del TDAH en el 2003. Parecen tener menos efectos secundarios que los estimulantes y su
efecto puede durar hasta 24 horas.
Los niños pueden reaccionar en forma diferente a los medicamentos, por lo que un niño puede reaccionar bien a un medicamento mientras que otro no. Manténgase en contacto con
el médico de su niño para identificar el tipo de medicamento que le servirá mejor a su niño.
El Centro Nacional de Recursos para el TDAH
: Un Programa de CHADD
y el Instituto de Salud Mental
(en inglés) tienen más información
sobre los tratamientos para el TDAH.
TDAH y el salón de clases
Debido a que la mayoría de los niños con TDAH no están matriculados en clases de educación especial, lo más probable es que sus maestros sean docentes tradicionales con poco
conocimiento sobre el TDAH, por lo que se podrían beneficiar de asistencia y guía.Usted es el mejor defensor de su hijo.
El cerebro de los que tienen TDAH podría ser un poco distinto
Un estudio reciente sugiere que parece existir una relación entre el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y anomalías en el sistema de
recompensa del cerebro.
Investigadores españoles usaron IRM para escanear los cerebros de 42 niños que tenían TDAH y 42 niños sin señales de TDAH, y encontraron que el estrato ventral era
más pequeño, sobre todo del lado derecho, entre los que sufrían de la afección. El estrato ventral incluye el núcleo accumbens, que mantiene los niveles de motivación cuando una persona comienza
una tarea, y continúa manteniéndolos hasta que la tarea haya concluido.
El tamaño reducido del estrato ventral en los niños con TDAH se asoció con síntomas de hiperactividad e impulsividad, señalaron los investigadores.
El estudio se publicó hace poco en la revista Biological Psychiatry.
Estos hallazgos respaldan resultados de estudios anteriores en animales en que los investigadores identificaron una asociación entre el núcleo accumbens, la
conducta impulsiva y la hiperactividad.
Los investigadores dijeron que parece que el TDAH no es causado sólo por alteraciones cerebrales que afectan a los procesos cognitivos, sino también por
irregularidades cerebrales que causan problemas con la motivación.
DEFICIT DE ATENCION y DEFICIT DE ATENCION CON HIPERACTIVIDAD
Hay tres tipos de comportamiento que caracterizan a los niños con el déficit de atención con hiperactividad. Su niño puede mostrar uno, dos, o los tres
tipos de comportamiento, podría ser hiperactivo, distraído, o impulsivo.
Una sola característica de las tres es suficiente para que sea diagnosticado con este síntoma; por ejemplo, un niño puede ser distraído o impulsivo, pero
no hiperactivo.
HIPERACTIVIDAD
No es necesario que el niño corra alrededor de la sala o ascienda por las paredes, pero parecerá estar en movimiento constante; los dedos o los pies se
mueven rítmicamente, las piernas se balancean o el cuerpo se mece en la silla. El niño puede estar arriba y abajo del pupitre o hacer varias cosas a la vez mientras está jugando o
trabajando.
Es importante comprender que puede haber dos tipos diferentes de hiperactividad, uno ocasionado por una situación particular, puede terminarse cuando la
situación cambia o el niño aprende a manejar la tensión. El otro es ocasionado por diferencias neurológicas en el cerebro del niño.
La historia del problema ayuda el doctor a decidir si la hiperactividad, la distractibilidad o la impulsividad se deben a un problema emocional o al
déficit de atención. La tensión o la depresión pueden ocasionar hiperactividad en niños, adolescentes, y adultos, pero esta forma de hiperactividad no es el déficit de atención con
hiperactividad. Si los comportamientos comenzaron en un tiempo particular en la vida del niño (por ejemplo, en tercer grado), piense en ansiedad. Si los comportamientos comenzaron después de una
crisis de vida (por ejemplo, la separación de los padres o el divorcio, el nacimiento de un hermano, etc.), piense en depresión.
Si los comportamientos son crónicos (presentes a lo largo de la vida del niño) y profundos (presentes a lo largo de cada día), el diagnóstico es
probablemente la forma de base neurológica de déficit de atención o hiperactividad.
DISTRACCION
Nosotros dejamos que todas las entradas lleguen a nuestro cerebro desde todos los sentidos; entonces controlamos estas entradas a un nivel más inferior
en nuestro cerebro, transmitiendo información importante únicamente a la parte pensante del cerebro. Por esta capacidad, podemos estar en un lugar ruidoso y oír perfectamente nuestro nombre
propio si se nos llama, podemos manejar de regreso a casa y repentinamente darnos cuenta que estábamos soñando despiertos y no sabemos como llegamos hasta ahí (nuestro cerebro guarda información
importante sobre como llegar, y la envía a las áreas necesarias para la acción automática), sin esta capacidad nuestra mente se atropellaría con el exceso de información.
Algunas personas tienen dificultad para filtrar las entradas, se distraen fácilmente y su atención dura poco; otros tienen problemas con las entradas
visuales. Pueden ser distraídos fácilmente por los movimientos de las personas o las formaciones de nubes o los pájaros. La dificultad con las entradas de sonidos es otro problema, la gente
hablando, los automóviles pitando, el teléfono sonando, pueden ser causas de distracción.
Con la hiperactividad, la tensión o la depresión pueden ocasionar que una persona sea distraída y si el problema ha sido crónico y profundo, es muy
probable que sea de base neurológica.
Entre el 10 y el 20 % de los niños de edad escolar tienen déficit de atención; del 20 al 25 % también tienen déficit de atención con hiperactividad, son
dos problemas separados; sin embargo ocurren juntos tan frecuentemente que es útil considerarlos en conjunto. Además, la mayoría de los niños y adolescentes con déficit de atención con
hiperactividad desarrollan dificultades emocionales, sociales y de familia.
Estas dificultades son el resultado de frustraciones y de fracasos experimentados con la familia y con los compañeros del colegio; no son la causa de los
problemas académicos sino mas bien la consecuencia. Estos términos se refieren a niños con problemas académicos de base neurológica, como la hiperactividad, la poca atención, impulsividad y
problemas emocionales.
Si un niño tiene déficit de atención con hiperactividad, probablemente tendrá problemas emocionales (enfado, tristeza, tensión o comportamiento
disociado) problemas sociales (inmadurez, relaciones pobres con otros niños de su misma edad) o problemas de familia.
Para comprender a este niño debemos ver sus dificultades desde todos los ángulos y así darnos cuenta de como le afectan en cada aspecto de su vida, no
simplemente en el colegio, sino también con los otros niños y con su familia.
Es claro que las dificultades para aprender no tienen que ver simplemente con leer, escribir, y calcular, también afectan por ejemplo, el recreo y la
educación física, el béisbol, baloncesto y fut ball. También pueden interferir en el arte, la música o en las actividades relacionadas. Asimismo, esto no interfiere únicamente con el
comportamiento en el aula, afecta la relación con los compañeros y se conecta con el comportamiento y la vida de familia.
Usted debe llegar a ser más inteligente que estos niños para que los pueda ayudar dentro y fuera del colegio, debe aprender a desarrollar experiencias
exitosas para ellos, aplaudiendo las cosas buenas que hacen sin decirle sus defectos, ayudándolo a crear una buena autoestima para que los superen.
Para comprender el significado de estos desordenes, es útil dividir el proceso de aprendizaje en sus cuatro etapas.
El primer paso es el proceso de grabar la información en el cerebro (entrada); luego esta información debe organizarse y ser entendida (integración); una
vez grabada y entendida, la información debe almacenarse para luego ser recuperada (memoria); finalmente la información debe comunicarse desde el cerebro a las personas o traducirse en acción
sobre el ambiente (salida); las incapacidades de aprendizaje pueden ocurrir en cualquiera de estas cuatro áreas.
La información entra en el cerebro mediante los cinco sentidos. En el aprendizaje, los más importantes son el ver (visual) y el oír (auditivo); en la
entrada de información, no se refiere a la condición física del ojo u oído, sino a como procesa el cerebro lo qué se oye o es visto. El término usado para este proceso central de observar el
mundo exterior es percepción, así un niño puede tener una incapacidad de percepción visual o auditiva.
PERCEPCION VISUAL
Su hijo podría presentar problemas con las entradas visuales confundiendo letras como la "s" con la "e", o puede tener dificultad distinguiendo “d” y “b”
o “p” y “q” “ las”, podría leerse como "sal" o "zar”. Esta perturbación podría encontrarse en el trabajo escrito, cuando se copian cosas o al hacer tareas que requieren que los ojos orienten las
manos (tarea motora visual)
Un niño con problemas motores visuales podría encontrar difícil coger o golpear una pelota, hacer rompecabezas, usar martillo y clavos, saltar la cuerda,
etc.
Hay otros tipos de problemas visuales de percepción; algunos niños podrían tener problemas organizando su posición en el espacio o podrían confundir
izquierda y derecha; otros podrían tener un problema al enfocar una cosa en particular, por ejemplo, cuando están leyendo pueden saltar palabras o líneas enteras.
Juzgar la distancia es otra tarea visual de percepción; Un niño podría juzgar mal la profundidad y tropezar con cosas o caer fuera de la silla, podría
parecer torpe o podría derramar una bebida porque al juzgar la distancia lo hace mal y la mano trata de coger el vaso demasiado pronto.
Percepción Auditiva:
Algunos niños tienen dificultad distinguiendo diferencias en los sonidos, su niño podría entender mal lo qué usted dice y responder incorrectamente
confundiendo palabras como "acero" y "apero" o "pelota" y "pilota"; alguien puede preguntar, que estás haciendo? y el niño podría contestar "yo no estoy meciendo nada", él "haciendo" se oye como
"meciendo"
La dificultad auditiva es otro problema; un niño podría escuchar ruido en el pasillo o a los otros niños que hablan en la clase, usted comienza a hablar
con el pero podría pasar mucho rato antes de que el niño se dé cuenta que es su voz la que debe escuchar en vez de los otros sonidos; tales niños parecen nunca prestar atención pero si usted
menciona primero el nombre del niño y hace contacto visual con él, usted puede ver mejoría.
Algunos niños no pueden procesar entradas de sonido a una velocidad normal, su procesamiento más lento de los sonidos se llama retraso auditivo; ellos
parecen extrañar parte de lo qué usted dice, usted encuentra intuitivamente que si usted quiere que el niño comprenda usted debe hablar más lento.
INTEGRACIÓN
Una vez que se registró, la información debe ponerse en el orden correcto (ordenamiento), entendida dentro del marco de referencia que se usa
(abstracción), e integrada con toda la otra información que está siendo procesada organización. Algunos niños podrían tener dificultad en una o más de estas áreas, pero estos problemas pueden
tener que ver también con entradas a nivel visual o auditivo. Así, un niño con una incapacidad de integración auditiva puede hacerlo bien con integraciones visuales.
ORDENAR
Su niño podría leer u oír una historia y comprenderla. Pero al volver a contarla o escribirla, pueden confundir los sucesos, comenzando en la mitad,
yendo al principio, y luego al final. El niño podría ver "23" pero escribirlo como "32."
Los errores de deletreo son comunes, todas las letras están pero en la secuencia equivocada. El niño podría ser capaz de memorizar una secuencia tal como
la de los meses del año, pero si usted le pide qué diga que sigue después de septiembre puede no ser capaz de usar la secuencia. Tales niños podrían encontrar necesario comenzar con enero y
trabajar a su manera hasta septiembre a fin de encontrar la respuesta. Tal niño podría golpear un balón, pero en la dirección de su propia portería, en vez de la contraria.
ORGANIZACIÓN
Algunos niños pueden procesar cada parte de la información pero tienen dificultad al integrar las partes en un cuadro completo. Quizás pueden contestar
las preguntas al final del capítulo, pero son incapaces de explicar sobre qué trató el capítulo, ellos pueden responder bien preguntas de selección múltiples (donde uno tiene que reconocer partes
únicas de información) pero mal o regular los exámenes, estos niños podrían tener dificultad organizado sus vidas, sus armarios o sus pupitres.
MEMORIA
Una vez que la información se registra y es integrada debe almacenarse para poder recobrarse posteriormente.
En general, hay dos tipos de memoria: la de corto plazo y la de largo plazo. La memoria a corto plazo es aquella qué usted recuerda mientras presta
atención a lo que está haciendo (por ejemplo, recordar un número de teléfono dado por la operadora de información; usted podría olvidarlo si alguien le habla antes de que usted marque el número),
después de muchas repeticiones, usted retendrá la información; esta se llama memoria a largo plazo, se refiere a la información repetida y almacenada que usted puede recuperar pensando sobre el
asunto.
Una incapacidad de memoria a corto plazo puede afectar las entradas visuales de información del niño pero no las auditivas o viceversa. Tal niño podría
revisar una lista de palabras para deletrearlas y hacerlo perfectamente hoy; pero al día siguiente es posible que no recuerde nada. Usted podría explicarle un concepto de matemáticas en el
colegio y el niño comprenderlo (atento al asunto) pero después va a casa y olvida como hacer el problema; en contraste, este mismo niño podría recordarle a usted en forma detallada, algo que hizo
hace dos o tres años; no hay problema con la memoria a largo plazo, sin embargo puede necesitar repetir algo diez o más veces para aprenderlo, mientras que un niño sin este problema podría ser
capaz de aprenderlo con tres a cinco repeticiones.
SALIDA
La información se comunica mediante palabras (salida verbal) o mediante actividades musculares tales como la escritura, el dibujo, la gesticulación
(salidas motoras), su niño podría tener una o varias de estas incapacidades de salida.
LENGUAJE:
Hay dos tipos de lenguaje oral que nosotros usamos; el espontáneo o sea cuando nosotros iniciamos la conversación y el demandado, o sea cuando alguien
nos hace una pregunta.
Con el lenguaje espontáneo, nosotros organizamos nuestros pensamientos y encontramos las palabras que queremos antes de hablar. Con el lenguaje
demandado, debemos hacer todo esto en el momento en que hablamos.
Su niño podría tener una incapacidad de lenguaje demandado, lo qué nos confunde es que cuando el niño habla (lenguaje espontáneo suena normal, pero
cuando se le hace una pregunta (lenguaje demandado) qué vas a hacer hoy?, vas a contestar la pregunta cinco?, entonces el niño responde con "uy' o "qué?" o pide que le repitan la pregunta; Si el
niño contesta podría divagar o tener problemas para encontrar las palabras correctas.
INCAPACIDADES MOTORAS
Su niño podría tener dificultad usando sus músculos mayores (incapacidad motora gruesa) o músculos menores (incapacidad motora fina. Un niño con
problemas motores gruesos puede ser torpe, tropezar, tener problemas caminando, corriendo, ascendiendo o montando en bicicleta; podría tener dificultad al vestirse, abotonarse, amarrándose los
zapatos o subiéndose el cierre del pantalón.
El niño con incapacidades motoras finas tendrá dificultad al coordinar un equipo de músculos pequeños, tal como aquellos de su mano dominante cuando
escribe. Estos niños tendrán escritura pobre y lenta, cogerán el lápiz de manera diferente y sus manos se cansarán del trabajo necesario para escribir. El niño podría decir, "mí mano no trabaja
tan rápido como piensa mi cabeza."
EN RESUMEN:
Es importante que usted comprenda las áreas de incapacidades para aprender de estos niños, así como también sus capacidades. Usted debe apreciar como
estas incapacidades interfieren con actividades académicas y otras del colegio, así como también con los deportes y las relaciones con los otros niños. Usted debe aprender como ayudarlos
aumentando su autoestima en las cosas que no se les dificultan en vez de dejarlos frustrar por enfocarse en sus áreas débiles.
Características de los niños con déficit de atención con hiperactividad:
1. Casi siempre nervioso, moviendo sus manos o pies o retorciéndose en la silla.
2. Tiene dificultad de permanecer sentado cuando es requerido a hacerlo.
3. Siempre se distrae por estímulos extraños.
4. Tiene dificultad de esperar turnos en juegos o situaciones de grupo.
5. Siempre deja escapar respuestas antes de que la pregunta haya sido terminada.
6. Tiene dificultad para seguir instrucciones de otros.
7. Tiene dificultad en poner atención a tareas o actividades de juego.
8. Siempre pasa de una actividad a otra sin terminar ninguna.
9. Tiene dificultad para jugar en silencio.
10. Siempre interrumpe y se mete con otros.
11. Siempre habla demasiado
12. Casi nunca escucha lo que se le dice.
13. Casi siempre pierde cosas que son necesarias para tareas o actividades de la casa o escuela.
14. Siempre se encuentra en actividades físicas peligrosas sin considerar las posibles consecuencias.
El nivel de add se refiere a esos niños que presentan problemas de atención pero que no son hiperactivos o impulsivos, estos niños tienen una variedad de
síntomas que pueden ser ineficiencias en las diferentes áreas de su desarrollo, estos problemas pueden ser indefinidos, resueltos o eliminados.
En el desarrollo de la tactilidad hay dos áreas comunes donde pueden ocurrir problemas, la primera tiene que ver con la habilidad del individuo de
procesar sensaciones apropiadamente de toque ligero, presión o dolor, la otra tiene que ver con el espacio, si un individuo tiene problemas con esto, no es capaz su cerebro de saber donde
específicamente está su cuerpo, este síntoma incluye pegarse con cosas u objetos, moverse o retorcerse alrededor y siempre encontrarse en actividades físicas peligrosas sin saber las
consecuencias que esto le puede provocar.
Para determinar si el niño tiene algún problema de tactilidad, pregúntate esto:
¿ Mi niño presenta alguno de los síntomas descritos anteriormente?
¿ Tiene alto el umbral del dolor?
¿ No se da cuenta cuando se hiere o se hace moretones en sus brazos y piernas después de haber jugado afuera?
¿ Es muy cosquilludo, inapropiadamente cosquilludo o no muy cosquilludo del todo?
Si contestas afirmativamente a todas estas preguntas, el niño no ha completado todos los niveles de desarrollo en el área táctil.
Estos problemas pueden ser corregidos al proveerlo de un programa específico de estimulación táctil hasta lograr los niveles de desarrollo táctil
adecuados.
La visión y audición son áreas que por lo regular se encuentran sin desarrollar totalmente, el proceso de audición y visión afecta el término corto de
memoria, si el niño tiene un bajo procesamiento, es muy probable que no escuche bien lo que se le dice, la realidad es que no es capaz de procesar la información completamente.
Otro síntoma que ocurre relacionado con el término procesamiento corto de memoria, se refiere a la dificultad de seguir instrucciones, dificultad de
recordar algo en el momento, fácilmente distraído, dificultad de esperar turnos, etc.
Para evaluar auditivamente al niño se necesita administrar secuencias, o sea, dictar secuencias al niño diciéndolas despacio, por ejemplo decirle “
6,4,3,7 ” después tiene que repetirlo igual y en el mismo orden, si puede hacer esto, adicionar un número mas y así sucesivamente hasta que cometa o no algún error.
Para evaluar visualmente al niño se deben hacer flash cards, estas deben medir 3 x 5 pulgadas escribiendo con un plumón negro y mostrárselas
aproximadamente por 3 segundos, después de esto, baja la carta y pide al niño le repita la secuencia que vio ya sean números, animales o letras que el sepa, siempre se tiene que decir en el mismo
orden, preferentemente iniciar con secuencias de 3 después 4 y así sucesivamente.
Un niño de tres años será capaz de decir secuencias de tres, auditiva y visualmente; un niño de 4 años hará secuencias de cuatro; un niño de 5 años hará
secuencias de 5 y un adulto será capaz de completar secuencias de 7 o más dígitos.
Si el niño tiene el nivel bajo en el procesamiento de información, puede incrementarse practicando esto diariamente, logrando con esto el aumento en la
habilidad del cerebro para procesar información.
Un comportamiento impulsivo es otro síntoma comúnmente visto en estos niños, tradicionalmente esto lo tratan con drogas como ritalin y dexedrin; estas
drogas son prescritas para incrementar el nivel de dopamina en el cerebro, el objetivo es reducir lo impulsivo de estos niños y una alternativa es ver que está causando esta impulsividad para
después eliminarla, muchas veces en alguna comida se encuentra lo que está causando esto.
La comida generalmente no es tan obvia como una alergia, razón por la que muchas veces no se toma en cuenta, algunos problemas que pueden causar el
contenido de ciertos alimentos son dolores de cabeza, congestión nasal, ser impulsivo, distraído, hiperactivo, etc., por lo que debemos eliminar este tipo de alimentos y un nutriologo puede
darnos una dieta adecuada para nuestros niños.
Podemos hacer una prueba si nuestro niño padece este tipo de problema; el primer paso es eliminar ciertas cosas que usualmente come entre comidas o lo
que mandamos de lunch a la escuela, comencemos con bebidas gaseosas, dulces, chocolates, colorantes y endulzantes artificiales, frituras empacadas, jugos enlatados o productos que contengan
conservadores, disminuir un poco los productos lácteos.
Sé que estarán pensando ¿ qué le voy a dar entonces? bueno algunos ejemplos que puedo darles son los siguientes: frutas y/o vegetales rayados cortados
con limón y muy poca sal, palomitas elaboradas en casa, bebidas con frutas naturales endulzándolas con miel o muy poco azúcar, galletas integrales, nueces, cacahuates, un buen sándwich, etc., si
ustedes hacen la prueba con esto en unos pocos días verán algunos cambios favorables en el comportamiento de sus hijos.
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PAUTAS GENERALES PARA PROFESORES PARA TRABAJAR CON ALUMNADO CON HIPERACTIVIDAD Y DÉFICIT DE
ATENCIÓN
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- Sentar al alumno cerca del profesor y lejos de la ventana o de una pared en caso de que contenga elementos que le
puedan distraer.
- Sentarle entre alumnos tranquilos.
- Asignarle alguna actividad que implique movimiento: borrar la pizarra, ir a por papel, colocar las
sillas, etc. Se puede usar como recompensa.
- No castigarle excesivamente cuando se levanta, si ocurre al final de la tareas que está realizando en clase y siempre que no moleste a nadie.
- No permitirle encima de la mesa más material que el estrictamente necesario para trabajar.
- Obligarle a mantener en orden la mesa.
- Mirarle a los ojos, incluso instigarle para que lo haga, cuando se le habla.
- Pedirle que repita los mensajes que se comunican para comprobar que lo ha comprendido.
- Asegurarse que anota en su cuaderno las tareas que se le mandan para casa.
- Fomentar respuestas activas como metodología: poder preguntar, salir a la pizarra, escribir en su
cuaderno, pintar, etc.
- Darle instrucciones cortas y sencillas, para posteriormente, cuando llegue a atenderlas
satisfactoriamente, pasar a instrucciones largas y complejas.
- No se le puede exigir todo a la vez. Se debe procurar desmenuzar lo que queramos que aprenda en pequeños
pasos y reforzar cada uno de ellos: Si comienza por acabar las tareas, se le felicita por conseguirlo, luego que lo intente con buena letra y se le
valorará, más tarde que el contenido sea también correcto. Pedirle todo a la vez, le desmotivará porque no puede realizarlo.
- Disminuirle el tiempo que debe dedicar a la realización de una tarea. Por ejemplo: Realizar las tareas
por etapas, completarlas a distintas momentos.
- Aumentar la estructuración tanto por escrito o verbal de las tareas que tiene que realizar.
- En los exámenes, si fuera el caso, póngale un problema / tarea por hoja. No se debe recargar en una
misma página dos tareas.
- Usar referencias visuales cuando se imparte clase mediante instrucciones auditivas.
- Enseñarle en detalle los criterios por los que un trabajo, un examen, etc. se considera
aceptable.
- Enseñarle habilidades para aprender estudiar, para estructurar lo que aprende: realizar esquemas, resúmenes, etc.
- Animarle cuando consigue algo que le ha implicado concentrarse, ha atendido, levanta la mano para
preguntar, contestar sin equivocarse, etc. y no ridiculizarle delante de los compañeros cuando fracase en una tarea escolar.
- Evitar insistir siempre en todo lo que hace mal
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¿Qué es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)?
Los niños son activos por naturaleza: corren, saltan, trepan, juegan... En ocasiones se muestran tremendamente excitados y otras veces más tranquilos. Seguir su ritmo es todo un reto para los
padres durante los primeros años de vida.
Sin embargo, un porcentaje de niños son más activos e inquietos que el resto. A estos niños les cuesta más concentrarse en una sola tarea, en el colegio son más despistados o actúan sin tener en
cuenta las instrucciones que les dan. Probablemente estos niños padezcan lo que se conoce como Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
El llamado TDAH es una alteración del comportamiento de origen neurológico cuyo diagnóstico resulta complicado de realizar hasta los 7 años. Es más común entre los varones (3 o 4
veces más en los niños que las niñas) aunque ambos sexos pueden desarrollarlo indistintamente. Estos niños son completamente normales, aunque requieren más atención y cuidados que el resto.
Los síntomas básicos de TDAH son la falta de atención, la hiperactividad o impulsividad . Sin embargo, esto no quiere decir que todos los niños con déficit de atención sean hiperactivos, ni que
todos los niños hiperactivos sean olvidadizos. Puede ocurrir que solo tenga un síntoma o bien la combinación de ambos.
Según la Asociación Americana de Pediatría extisten tres tipos de niños con síntomas de TDAH:
El niño con síntomas de inatención
- Falta de atención y concentración a la hora de realizar una actividad
- Facilidad para cometer errores y distraerse
- Dificultad para seguir instrucciones
- Presenta problemas auditivos aparentes
- Abandona con facilidad las tareas que requieren esfuerzo de comprensión
- Tendencia a perder objetos
El niño con síntomas de hiperactividad o impulsivadad
- Facilidad para levantarse cuando debe permanecer sentado
- Falta de atención a la hora de contestar preguntas
- Dificultad para guardar turnos
- Tendencia a interrumpir cuando se habla
El niño con síntomas combinados
- Este tipo es el más común
- Consiste en la combinación de las dos anteriores
Si sospechas que tu hijo puede alguno de estos trastornos acude a la consulta del médico para que te de un diagnóstico más preciso y en todo caso, te remita a un especialista.
Ten en cuenta que algunos niños sufren periodos de estrés por diferentes motivos como cambios de domicilio o de escuela, la separación de sus padres o enfermedades. En este caso no podemos hablar
de TDAH ya que su comportamiento posiblemente vuelva a la normalidad una vez que su situación personal y familiar se reestablezca.
ASOCIACIÓN BESAY" Asociación de Padres y Madres de Niñ@s y Jóvenes con Déficit de Atención e Hiperactividad. C/ Avenida Venezuela, Nº 1 38750 - El Paso E - mail: tdahbesay@hotmail.com Telf.:
922.48.65.62 Fax: 922.48.65.62 página web: asociaciónbesaydetdah.jimdo.com
Los niñ@s producen experiencias agradables o insatisfactorias a sus padres, levantarse por la mañana para ir al
colegio ha sido, es y será siempre un momento difícil para muchos niñ@s,
especialmente, para aquellos que tienen TDAH, y que habitualmente lo convierten en una
“batalla”.
Los padres generalmente se quejan de pasar por momentos difíciles cuando tratan de levantar a sus hijos que padecen TDAH. Al parecer, hagan lo que hagan, la situación terminará
siempre en una pelea. Los niñ@s se incomodan,
comienzan a gritar y quejarse, dando 10000 razones diferentes o
excusas para permanecer en la cama.
Al principio, los padres tratan de mantener la calma y la
paciencia, hablando con sus niñ@s en voz bajita y dándoles 10000 razones para levantarse
inmediatamente. El niñ@ normalmente tiende a ignorar lo que se le dice o niega los beneficios que tiene levantarse” tan temprano”.
Algunos niñ@s con TDAH, cuya conducta no está significativamente alterada, simplemente,
pedirán 5 minutos más para permanecer en la cama con la única intención de extenderlo hasta 30 minutos o más.
Después de muchos intentos, los padres habitualmente se molestan y comienzan a forzar la situación, lo que generalmente finaliza en una “pelea abierta”.
El manejo de la conducta a través del uso de consecuencias es una parte importantísima a la hora de trabajar
con niñ@s con TDAH. Las personas cambian sus conductas de acuerdo con las consecuencias que traiga esa
conducta: si se hace algo y como consecuencia se genera una herida que duele,
existe la posibilidad de que se deje de hacer, o bien, si se realiza algo que produzca
satisfacción existe la posibilidad de que se siga haciendo.
Por lo que si las personas no experimentan consecuencias por sus conductas, no serán capaces de hacer cambios efectivos.
Se aprenden o evitan conductas con bastante facilidad cuando las consecuencias están relacionadas
con una conducta específica. Para la mayoría de los niñ@s las recompensas abstractas funcionaran bien (decirles: “te felicito” o “eso me pone muy content@”, “que bien lo
haces”…), a la vez que breves reprimendas suelen ser también eficaces.
Sin embargo, para niñ@s con TDAH, ofrecer consecuencias positivas y tangibles son
imprescindibles para promover conductas positivas y
modificar conductas alteradas y desafiantes. El “hablar” puede ser eficaz con
muchos chic@s pero con niñ@s TDAH, el “hacer” las cosas suele promover mejores
resultados.
Hay dos factores que deben considerar a la hora de trabajar con las consecuencias: la consistencia y el momento oportuno. Las reglas deben ser firmes
y aplicadas con consistencia y las consecuencias se deben dar tan pronto como sea posible después de que ocurra la conducta que se desea reforzar o modificar.
Por todo ello, a continuación se exponen algunas ideas o recomendaciones que podrían ayudar a su hij@ sin
crear mayores problemas:
- Acostarse consistentemente a una hora razonable es una buena práctica, los padres deben decidir
cuál es la hora de acostarse y encargarse de hacerla cumplir todas las noches sin excepción.
- Establecer un “periodo de transición” entre levantarse
y prepararse para ir al colegio. Levantarse de una cama calentita para ir al colegio es una tarea poco placentera, siendo una de las principales razones por la que
muchos niñ@s rehúsan hacerlo, aunque sin embargo, muchos de ellos no tienen problemas para levantarse temprano el fin de semana o cuando tienen vacaciones. En la mayoría
de las ocasiones, generalmente lo hacen para ver su programa favorito de la televisión o para jugar. Una opción muy interesante sería utilizar el mismo principio, hagan que se
levante temprano a ver la televisión. Durante el tiempo que ve la tele, el niñ@ comenzará a despertarse sin problema. Después de que su programa favorito se termine, deben
pedir al niño que se vista y tome el desayuno antes de comenzar a jugar o seguir viendo la televisión. Después este segundo periodo de diversión, el/ell@ deberá estar preparado
para ir al colegio.
- Tratar de ser consistentes desde el mismo momento en
que se trate de usar este sistema con el niñ@. No deben darle una “segunda oportunidad” porque cada oportunidad que se le dé, aumentará las posibilidades de un
fracaso y el niñ@ “ganará la batalla”.
- No deben hablar demasiado con su hij@
mientras intentan que se levante por las mañanas ya que cuanto más se le habla, más oportunidades le darán para tratar de convencerles de que le dejen dormir “un ratito más”.
- Tener una rutina
consistente por las mañanas ayudándose con un reloj que indique el tiempo o
mismamente con las secuencias de los programas de la televisión como elemento más motivador. Esto le ofrecerá al niñ@ las pautas para la rutina planeada y mejorar su autonomía
personal (por ejemplo: levantarse cuando suene el despertador a las 7.30 AM, y ver la televisión hasta que su programa favorito finalice y después vestirse).
- Si se diera la casualidad de que los
problemas persisten, sería necesario hablar con el personal del colegio y preguntarles si el niñ@ ha tenido alguna experiencia desagradable en el colegio y por ello estaría tratando de evitarlo.
En relación al segundo apartado al que se hace referencia en el titular del artículo de hoy, “prepararse para ir al colegio” es necesario
comentar que la mayoría de los padres con niñ@s TDAH coinciden en que uno de los momentos más complicados para ellos, es tenerlos listos para ir al colegio.
Habitualmente estos niñ@s encuentran muchas cosas que hacer antes de vestirse ya que para ellos, todo parece más importante que prepararse para salir, y a pesar de todos los esfuerzos
y paciencia de la mayoría de los padres suelen terminar en conflictos con sus hij@s cada mañana.
Normalmente, la odisea comienza al levantarse cada mañana y si los padres tuvieron éxito, ellos
deben bañarse, vestirse y terminar su desayuno, todo lo cual representa una serie de rutinas que
usualmente les agotan desde primera hora y fastidian a toda la familia.
Como es evidente, esto no es una tarea fácil, no existen recetas
mágicas que funcionen con todos los niñ@s e incluso las mejores sugerencias pueden servir
un día pero no al siguiente.
La cooperación de otros miembros de la familia no sólo es recomendable, sino imprescindible para ayudar a todos a convertir una rutina difícil en una experiencia positiva. Por lo que será necesario refrescar la
memoria acerca de algunos de los síntomas del TDAH, a la vez que presentar sugerencias que deben ser adaptadas para cada caso en particular.
En primer lugar deben recordar que los niñ@s con TDAH necesitan más tiempo para
ajustarse a rutinas nuevas y que cada día es diferente, ya que lo que ocurrió ayer, “ocurrió ayer”, simplemente porque ayer se levantara sin problemas no quiere
decir que hoy ocurrirá lo mismo.
Otro aspecto a tener presente es que gritar puede ayudar a disminuir la propia frustración de los padres, pero desde luego, no va a permitirles crear el ambiente agradable para su
niñ@. Muchas veces los niñ@s pueden tener buenas intenciones, pero también en la mayoría de
las ocasiones, tendrán dificultades para iniciar y mantener una conducta
adecuada.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, es necesario exponer algunas recomendaciones que podrían ser importantes a la hora de “prepararse” para ir al colegio:
- Programar más tiempo del necesario para que los padres
y el niñ@ estén listos por la mañana. Esto quiere decir que el proceso de “estar listo por la mañana” debe comenzar 90 minutos antes de que tengan que salir para
el colegio.
- Permitir un periodo de transición entre levantarse y
vestirse. Durante esa transición el niñ@ puede escuchar música, hablar con los padres, ver la televisión… Es esencial que el niño sea capaz de levantarse en
una situación agradable en vez de tener que hacerlo inmediatamente y comenzar una rutina poco satisfactoria. Si el niñ@ no se despierta es ideal recordarle que está perdiendo la
oportunidad de hacer algo agradable, al igual que tendrá que espabilarse para ir al colegio.
- Antes de irse a la cama, los padres deben revisar si el
trabajo del colegio está completo y preparar la ropa que se va usar al día siguiente, ya que solo de esta manera, queda libre la mañana para levantarse y prepararse para salir, no para revisar las tareas, encontrar la ropa o tomar decisiones acerca del
colegio.
- Es importantísimo ser firmes y
consistentes en todo momento. No deben permitir que el niñ@ llegue tarde o se pierda
un día de colegio debido a su mala conducta por la mañana. Esto, simplemente, creará más problemas en el futuro y lo hará más irresponsable.
El momento de la “tarea escolar para casa” siempre es crítico para padres y niños con TDAH.
Y más aún a medida que el “niño/@” deja de serlo y se aproxima a la pubertad donde los problemas normalmente crecen y cambian. En un principio, estas transformaciones ya han
concluido durante la adolescencia y se encuentran totalmente establecidas. Y como es evidente, los padres deben afrontar un dilema que las siguientes preguntas tratan de
explicar:
¿Cuál es el grado de implicación que los padres deben tener?
¿Cuánto y cómo supervisar?
¿Cómo desarrollar la autonomía del adolescente sin que este fracase al posponer actividades o situaciones que deben atenderse?
Una de las principales demandas del adolescente es la libertad en general, pero en este caso
específico, demanda que le dejen sólo con su tarea escolar: “No te metas, ya soy mayor, el cole es mi
problema…”.
Los padres de estos adolescentes, con frecuencia trasladan estas palabras y preguntan acerca de cuál sería la conducta más apropiada. Sienten, por un lado, que el reclamo
es lógico y que sería maravilloso que sus hijos pudieran respaldar tales expresiones con hechos. Pero muchos otros, no ceden y siguen involucrados, sintiéndose hasta
culpables de la inmadurez de su hijo y diciendo: “Si no estoy siempre encima de él nunca aprenderá a hacer las cosas por sí mismo”.
Obviamente, no habría ningún problema si el adolescente se enfrentara de manera autónoma y eficiente a sus
responsabilidades escolares, es decir; si preparara sus exámenes adecuadamente, realizara sus tareas, mantuviera en orden sus materiales escolares y pusiera algo de su
parte para avanzar en los estudios. Por lo que es evidente, que si los padres no prestaran algún grado de
supervisión, muchos de ellos estarían abocados al fracaso.
Por consiguiente, la cuestión central es ¿Cuál es el grado de implicación que los padres deben tener en la supervisión de sus hijos adolescentes?
No existe una respuesta fácil ni universal, fundamentalmente porque los adolescentes con TDAH sólo existen en
la teoría, en la vida real está “su hijo”, por lo que la severidad en sí de los síntomas junto a las habilidades ya demostradas son dos cuestiones centrales que deben
ser tenidas en cuenta.
Por todo ello, parece esencial e imprescindible poder ofrecerles a continuación algunas recomendaciones:
·Deben mantener un grado de implicación significativo en las “tareas“ de su hijo adolescente si
este no puede demostrarle que utiliza eficazmente una agenda, el horario escolar y que es capaz de organizar de forma aceptable su día de trabajo.
Si el adolescente no puede demostrarle que puede planificar la relación entre tarea y tiempo “distanciarse”, sólo servirá para verlo hundirse
profundamente en su desorganización, en su tendencia a posponer actividades y situaciones que debe atender sustituyéndolas por otras más irrelevantes y agradables y en sus
dificultades para estimar la duración de las tareas.
·Si el adolescente demanda menor implicación, será necesario imponerle como condición el cumplimiento de los requisitos explicitados en el apartado anterior. De esta forma, la
discusión deja de ser teórica y él dispone de un método para conseguir lo que quiere y ustedes de otro para verificar que está en condiciones de tener “libertad vigilada”. (Puede aplicarse la estructura de un contrato comportamental en el que ambas partes
se obligan de buena fe al cumplimiento de cláusulas razonables y alcanzables.
·Deben mantener un grado de implicación importante en la supervisión de la medicación hasta que
observen que la toma en los horarios y días establecidos es correcta.
·Si el adolescente demanda que le “dejen” manejar la cuestión por su cuenta, procedan
a la contabilización de pastillas (aunque es muy inusual, evita la toma excesiva) y a observar aquellos comportamientos que son indicadores más claros de
que NO está tomando la medicación: tareas incompletas, disminución de horas de estudio
(cantidad), desorganización materiales escolares, cambios en el apetito, etc.
·Permítanle organizarse de diversas maneras manteniendo abiertas diferentes opciones.
Favorezca que él elija dónde estudiar, a qué hora debe comenzar, o en qué orden debe abordar
ciertas tareas. Sin olvidar, que deben establecer directrices generales sobre la alimentación y las horas de sueño.
·Es importante favorecer que los métodos de organización tengan un despliegue gráfico: programas
de trabajo, horarios, agendas y recordatorios visuales (post-it) que puedan pegarse en superficies visibles. Esto les permitirá supervisar si “esta” en movimiento o estancado.
·Eviten las confrontaciones innecesarias principalmente igualando el tono emocional. Si él se enfada o irrita no deben perder la calma. Es asombroso con qué facilidad
los padres se dejan arrastrar a confrontaciones verbales con sus hijos con descargas cruzadas de ira.
·Eviten ser exigentes en los momentos del día en que su perfil emocional decae. Por
consiguiente, deben conocer cómo fluctúa el perfil atencional de su hijo. Es decir: ¿Cuándo atiende o estudia mejor?
·Por consiguiente, deben exigir que estudie en esos periodos. Muchos adolescentes insisten
en estudiar a última hora del día, cuando en realidad, puede no ser un momento en que dispongan de un buen perfil cognitivo.
·Es esencial que supervisen que las horas de sueño sean suficientes. “Nadie puede obligar a
dormir a nadie”, solo pueden crear condiciones para ello, estableciendo un límite para las horas de circulación libre por la casa. Pero si frecuentemente, su hijo tiene
problemas para conciliar el sueño y se duerme a altas horas de la noche, deben consultar con su médico y/o terapeuta.
·En las materias en que el adolescente presenta dificultades no se fíen ni se conformen con “no tengo tarea”. Deben establecer horas específicas para que trabaje en ellas y si es
necesario con un maestro de apoyo. En muchas ocasiones sería imprescindible para hacer viable esta recomendación que se le dé el formato de un “Contrato Comportamental” en el
que el adolescente accederá a realizar el esfuerzo extra a cambio de la obtención de un privilegio determinado.
·En la medida de lo posible deben facilitar el uso del ordenador, en especial si su redacción
manuscrita es deficiente. Instruyéndole en técnicas de organización de sus materiales dentro del ordenador.
·Sería interesante facilitarle una agenda electrónica o reloj con alarmas múltiples que le
permitan recordar los momentos en que debe comenzar otras actividades. Aunque las alarmas no sirven de gran cosa frente al comportamiento oposicionista, pero si lo son, frente a
las distracciones y la desorganización.
·Es fundamental que sean capaces de organizar su trabajo siguiendo pautas
realistas en cuanto a la regulación del esfuerzo y el uso del tiempo. Ayúdenle a conocer su estilo atencional, a
dividir tareas y a crearse adecuados métodos de autoevaluación y auto motivación.
·Quizás ya no podrá estar en la misma habitación o sentado en la mesa “haciendo que estudia” como
cuando era niño/@, sin embargo supervisen con frecuencia y si reacciona con “fastidio” intenten
resolver el “conflicto” sobre la base de un Contrato Comportamental, ya que con los adolescentes
es importantísimo acordar objetivos específicos de manera consensuada.
·Si el adolescente tiene una actitud abiertamente oposicionista no insistan con la supervisión,
pero requieran asistencia profesional inmediata. Recuerden que la asociación de TDAH con TND severo es un “factor de alto riesgo” en la adolescencia.
·Intenten mantener siempre una posición positiva, estén atentos a sus esfuerzos, consecuciones y éxitos para
premiarle y animarle frecuentemente. Recuerden que un adolescente con TDAH necesita tanto refuerzo motivacional como un niño/@ con TDAH, aunque con variaciones en
los espacios temporales y en la actitud.
·Combatan la tendencia a dejar para después todo lo que nos les gusta, son obligaciones o requieren un esfuerzo cognitivo mediante Contratos Comportamentales que establecen momentos de corte definitivo: “Hasta tal hora si cumples ¡Ganas!, de lo contrario ¡Pierdes!”.
·En la medida de lo posible, intenten que realice el trabajo en compañía de los padres,
particularmente si se trata de adolescentes que pueden modelarle conductas que el necesita
desarrollar.
·Ayuden al adolescente a desarrollar técnicas de organización, memorización, estudio y
autoevaluación. Aunque frecuentemente, suele ser necesario que otra persona
especializada le asista en el desarrollo de estas habilidades.
El niño/@ TDAH está en todas nuestras aulas… y su forma diferente de aprender es común…
Pedro, es un niño que está constantemente en movimiento, se pone de pie mientras el maestro explica
la lección, deja sus tareas incompletas, su mesa de trabajo está muy desordenada y casi nunca encuentra sus cosas. En la mayoría de las ocasiones, mientras el maestro expone la
lección, interrumpe y se sale del tema, de tal forma que con esta actitud, logra desorganizar a toda la clase, parece que todo le aburre y siempre se queja por lo que hay que hacer.
“¡Es el payaso del grupo!”, le gusta ser siempre el centro de atención de todos y hay momentos en que la mayoría de sus compañeros se cansan de esa conducta. Quiere ser el primero
en todo y no permite, darles oportunidad a los demás. ¡Es muy inteligente!, y con frecuencia suele responder adecuadamente a las preguntas que le formula el maestro, aunque esté
mirando por la ventana instantes antes. A la salida del colegio, su madre, busca al maestro a diario porque nunca sabe que está pasando, porque es un niño que nunca pone atención en
las instrucciones que da el maestro en clase. “El día que falta a clases todo parece funcionar mucho mejor y
el grupo es bastante más manejable…”
En cambio, Leire es una niña que parece siempre tan atenta a lo que dice el maestro que fija
constantemente su mirada en él mientras explica, pero cuando el maestro le pregunta algo, no tiene ni idea de lo que está hablando. Cuando tiene que trabajar en clase nunca sabe por
dónde empezar de tal forma que el maestro debe acercarse a ella y decirle qué tiene que hacer. Así que cuando finalmente logra iniciar el trabajo, ya el tiempo se ha pasado y
aún no ha terminado. En los exámenes, es bastante habitual que los entregue con algunas partes en blanco y luego su madre recrimina al maestro que se lo “sabía todo”. La
verdad es que parece muy “niña” a pesar de estar en cuarto de primaria y necesitar constantemente la supervisión del maestro. Su madre se angustia constantemente porque emplea mucho
tiempo en llevar a cabo las tareas que tiene que hacer en casa y es frecuente que luego olvide llevar el cuaderno a clase. La niña podría etiquetarse como perezosa ya que se toma
mucho tiempo para todo y esto exige al maestro que lleve un ritmo de trabajo diferente con ella. “Si Leire
falta a clases un día, nadie se enteraría…”.
Teniendo en cuenta esta breve descripción de los dos casos anteriores, es necesario cuestionarse la siguiente pregunta: ¿Quién quiere a Pedro o a Leire en su clase?
La verdad es que a fecha de hoy, son pocos los maestros que responden con entusiasmo y seguridad ante este reto, con miradas entre sí, muchos bajan su cabeza y parece ser que la mayoría
no están dispuestos a correr el riesgo de tener estos alumnos en su aula…
Y aunque es triste decirlo, esta es la “actitud” que han demostrado miles de maestros en diferentes partes del mundo, al hablar de Pedro y Leire, por lo que parece imprescindible
formularse la siguiente cuestión: ¿Por qué esta “actitud”?
Una respuesta a esta “actitud”… podría ser que muchos maestros muestran una actitud negativa porque no saben cómo
enfrentarse y abordar este reto: el miedo, la inseguridad, la falta de estrategias y desconocimiento de la etiología de la conducta de Pedro y Leire, por falta de formación
y adiestramiento, limita significativamente en la mayoría de las ocasiones al maestro para enfrentarse al reto.
“Nos entrenaron para enseñar a algunos y no para todos…, y todas las necesidades educativas…”
El problema al que se enfrentan actualmente los maestros a diario en todas las partes del mundo es que Pedro y Leire están en casi todas las aulas de los colegios y al maestro no se le
dan las condiciones necesarias ni la formación oportuna para poder responder adecuadamente a las necesidades de los niños que “aprenden de una forma diferente”, teniendo en cuenta que el conocimiento puede cambiar la “actitud” y un cambio en la misma puede
cambiar el “destino” de una persona.
Es evidente, que “el que no sabe no puede ver”, por lo tanto ¿Cómo puede un maestro
diferenciar conductas de los niños que presentan TDAH, de las de los niños perezosos, sobreprotegidos, desinteresados o que se portan mal?
El TDAH no es un trastorno que se evidencia sino por la intensidad y la persistencia de conductas que no son muy diferentes a los casos anteriormente mencionados. La diferencia más
significativa que el maestro evidencia es la “falta de efectividad” para lograr un cambio permanente en la conducta de niño/@.
Por ello, el maestro al desconocer el TDAH y sus implicaciones interpreta la conducta del niño como intencional o bien se limita a culpar y señalar a los padres como posibles responsables , quizás por su forma de educar. Pero lo cierto,
es que el TDAH interfiere significativamente en la conducta del niño y el maestro necesita conocer todas sus implicaciones en la conducta
y el aprendizaje para lograr en la medida de lo posible reconocerlo y apoyarlo.
Las implicaciones del trastorno son más significativas en el ámbito de la ejecución que en el de la capacidad. El buen rendimiento en el proceso de aprendizaje viene normalmente definido por
el resultado final de una nota, lo que se toma erróneamente como indicativo para medir la capacidad del niño/@.
Teniendo presente lo anterior, es evidente que el niño/@ con TDAH es un alumno con una
capacidad significativa para adquirir nuevos conocimientos pero sin olvidar que su mayor dificultad radica en el proceso para lograr ese aprendizaje. Por ello, es importantísimo aplicar
lo que sabe, estar atento a recibir información y tener la disposición, la perseverancia y el desempeño, son algunos de los tantos obstáculos que se pueden presentar en el proceso de
enseñanza-aprendizaje.
Quizás una de las mayores frustraciones a las que se enfrenta el maestro y los padres es la de saber que el niño tiene la capacidad para aprender, pero normalmente
nunca está reflejado en su rendimiento final, generándose una serie de circunstancias que en muchos
casos llevan a “ambos” a una “actitud de presión” hacia el niño en busca de un cambio radical en su
actitud, porque parten del hecho de que su conducta es intencional, y originan como resultado una desmotivación y actitud negativa en el niño/@ y todos estos factores obstaculizan aún más el proceso de aprendizaje.
Por lo tanto, es necesario y esencial conocer al niño, sus peculiaridades y las causas de su conducta
que permitan canalizar sus diferencias, desarrollar un ambiente favorecedor para el aprendizaje y
adecuar el curriculum a sus necesidades si se busca que los resultados realmente reflejen su
capacidad.
Una “conducta impredecible” suele generar “falta de credibilidad” en la “existencia real del trastorno”, especialmente en el maestro porque crea una serie de dudas sobre el porqué la
conducta del niño a veces es adecuada y otras no, y en algunas ocasiones, también puede responder positivamente ante el aprendizaje y en otras ocasiones no.
El TDAH es un trastorno que se caracteriza por una falta de autocontrol aunque no parece existir una
“atrofia permanente” que indique que por siempre el niño tendrá ciertas conductas. Lo cierto del caso es que lo que complica y hace más difícil el manejo y la intervención del
trastorno es precisamente la inconsistencia de las conductas.
Es importante a la hora de intervenir tener presente que bajo ciertas circunstancias ambientales suele generarse mayor control de las conductas, es decir que muchas de las condiciones
favorables para abordar esta diferencia van a estar determinadas por el ambiente.
Estas particularidades del propio trastorno hacen que tanto padres como maestros se sientan
presionados a ser muy eficientes en saber responder de manera eficaz e
inmediata ante una conducta determinada. En muchos casos, deben tener presente que la efectividad de las mismas intervenciones suele no ser permanente.
Algunas estrategias suelen servir muy bien en algún momento pero a medida que pasa el tiempo pierden su validez, de la misma forma que la manera de dar respuesta de los padres y
maestros puede ser muy variable.
Por ello, parece importante y esencial en el proceso de apoyo a los TDAH, ser
capaz de prevenir problemas, identificar zonas de peligro, (“situaciones en el ambiente que pueden generar conflictos”) y tener siempre alternativas de intervención al alcance de la mano.
Una de las mayores dificultades que presentan los niños con TDAH es aplicar correctamente lo que se
sabe. El niño necesita que se le enseñe cómo lograr controlar esas diferencias. En la mayoría de los casos es evidente que sus dificultades van a ser permanentes
hasta la vida adulta y aprender formas de compensarlas le va a permitir conocer cómo poder lograr el aprendizaje a pesar de sus hándicaps.
El docente no puede enseñar al niño todo esto si él lo desconoce (estrategias de organización, autocontrol, etc.) son algunas maneras de formar al niño/@ porque los niños en general
no precisan información sino formación, saber el cómo lograr ser responsables, organizados, etc.
“Informar significa decir lo que se debe hacer, formar significa enseñar el cómo lograrlo”
Muchos padres recriminan al maestro la falta de apoyo y conocimiento para ayudar a sus hijos en el colegio. En muchas ocasiones suelen generarse conflictos interminables entre padres y educadores, recriminándose unos a otros la culpa por el bajo rendimiento
del niño/@ o por su conducta. Ambos pretenden encontrar en el “otro” alguna solución al respecto. Es frecuente que el maestro que desconoce el TDAH y sus implicaciones señale
a los padres como causantes de las dificultades del niño/@ y en otras ocasiones son los mismos padres quienes culpan al maestro, generándose en la mayoría de los casos un conflicto que
repercute significativamente en el niño/@.
El maestro debe ser percibido por los padres como un aliado y nunca como un enemigo, ya que en la
mayoría de las ocasiones, se siente tan frustrado y confundido con la conducta del niño como los padres. El objetivo del maestro, es al igual que el de los padres, lograr el
aprendizaje en el niño/@ y ambos se enfrentan a una situación similar donde muchas veces no encuentran una solución.
La comunicación efectiva y el apoyo mutuo entre padres y maestros es fundamental para alcanzar el éxito en el proceso de enseñanza-aprendizaje, al igual que definir claramente cuál es el rol de cada
uno en el proceso y tener expectativas reales que ayuden a comprender más que a señalar la conducta
del otro.
Los padres deben ser “facilitadores” del proceso y el maestro “el líder”, conocer lo que quiere, saber el rumbo a tomar y ser capaz de lograr la meta haciendo buen
uso de los recursos, herramientas y estrategias con que cuenta.
Los niños con TDAH, al igual que los otros niños, requieren de un aula organizada con hábitos establecidos y un
ambiente positivo y seguro. Donde la disciplina debe ser percibida como una enseñanza y los valores se enseñan a convivir a diario.
Por todo ello, el maestro debe ser un modelo y un líder en su aula, su actitud debe basarse en la empatía y ser un formador que motiva al aprendizaje que les enseña a “aprender a
aprender” buscando siempre despertar el interés en los
niños. Las exposiciones deben ser dinámicas con estímulos multisensoriales donde se tengan en cuenta los diferentes
estilos en el aprendizaje y se evalúe al niño de acuerdo a su conocimiento y no al resultado final.
Los alumn@s con TDAH habitualmente presentan
importantes problemas con las habilidades de organización y estudio. Cuando tienen que enfrentarse a una tarea que tiene más de un paso,
antes de lanzarse a realizarla, deben detenerse a pensar y planificar con la finalidad de poder desarrollar un mapa
cognitivo. Este aspecto, requiere control para contemplar el problema y estudiar alternativas, además de determinar el camino aparentemente correcto y decidir qué se hará primero y qué después, bloqueando en un principio cualquier idea no relacionada con el tema.
Cuando el niñ@ no sigue estos procesos, se observa que pierde el rumbo, que
sigue criterios erráticos e incrementa significativamente la posibilidad de cometer errores u olvidos. Se
pone en evidencia, que son alumn@s que necesitan en todo momento asistencia directa, estructuración y entrenamiento en los siguientes aspectos:
- La organización de su material y de su lugar de trabajo.
- El registro de las tareas asignadas.
-
Planificar sus actividades por orden de importancia.
-
La planificación de las tareas asignadas a corto plazo.
- La división de las tareas asignadas a largo plazo.
- La confección de listas y conocimiento las normas del trabajo aceptable.
-
Leer y utilizar el calendario y el reloj.
-
Seguir una agenda.
-
Saber que deben llevarse a casa para trabajar y dejarlo allí.
-
Saber que deben llevarse a casa y traerlo de vuelta a la escuela.
-
Saber cuándo y dónde deben cambiar de tarea.
-
Saber qué hacer específicamente durante el trabajo estático.
- Saber que tienen que hacer cuando han completado el trabajo estático.
-
Saber que materiales se necesitan.
Las habilidades esenciales que hay que enseñar a los alumn@s con TDAH deben tener como base fundamental diversas estrategias de aprendizaje como la
lectura activa, la toma de notas, la gratificación del material escrito, la lectura de pruebas de imprenta, el estudio para los exámenes y el empleo de libros de referencia, a través de un entrenamiento sistemático y la oportunidad de internalizar verdaderamente las diferentes destrezas para la organización y el
estudio.
A los alumn@s con TDAH suele resultarles difícil registrar las tareas para realizar en casa con cualquier sistema
(sea una agenda, un calendario mensual, una hoja semanal o una hoja diaria). Por ello, el docente debe intentar poner en práctica las siguientes
medidas para que las tareas asignadas sean registradas correctamente:
-
Designarle al niñ@ un compañero como “socio de estudio”, el cuál le ayudará a que en la agenda, calendario u hoja de tareas queden registrados
todos los deberes. Normalmente tienen que ocupar un lugar físico cercano o anexo al alumn@ con TDAH.
-
Describir todas las tareas a realizar en la pizarra y no limitarse exclusivamente a enunciarlas verbalmente.
- En el momento en que se transmiten los deberes de cada materia para casa el niñ@ debe abrir su agenda y registrar las
diferentes tareas. Si tienen la suerte de contar con una pizarra digital o retroproyector, lo ideal sería dibujar o colgar una transparencia de la agenda o calendario y
guiar a los niñ@s en el registro de sus deberes.
- Normalmente los alumn@s que presentan problemas especiales con estas habilidades suelen mejorar con una lista
diaria. Es esencial e interesante trabajar con ellos después de registrar las tareas en la agenda incluyendo las pruebas pendientes, los informes sobre libros y los proyectos
en curso, ayudándoles a confeccionar una lista de “cosas por hacer”. Estas listas, son muy valiosas y eficaces porque los niñ@s deben ir tachando las tareas a medida que las
van realizando, facilitando considerablemente su trabajo.
- En la medida de lo posible, deben dedicar al menos un par de minutos al final de la jornada escolar para revisar las tareas para el hogar, realizando un control rápido para comprobar que el niñ@ se está llevando los materiales necesarios, los libros,
etc.
- Deben intentar comunicarse de forma efectiva con los padres cuando surjan problemas en las tareas para el
hogar, ya que estos, deben conocer el sistema aplicado por el docente y lo que se está intentando trabajar para proporcionar una ayuda
adicional. Tienen que desarrollar su rol ayudando con los deberes, la organización y las habilidades de estudio.
- Deben exponer claramente cuáles son los materiales que esperan que los niñ@s lleven a
clase (goma de borrar, lápices afilados, hojas para carpeta, cuadernos, etc.). Cuando se de la situación de que el niñ@ no ha llevado el material necesario, es importante
tener en cuenta que se le proporcionarán sustitutos de calidad inferior (hojas de formularios o papel para reciclar, lápices cortos y/o mordidos, etc.), como estrategia para que el
maestro pueda demostrar su seriedad sobre lo que solicita. No deben reforzar ni justificar jamás, la irresponsabilidad y la desorganización del niñ@, permitiéndole que pida
prestados materiales “buenos”, a ustedes mismo o a los compañeros, sobre todo se lo realiza periódicamente.
- Es favorecedor el hecho de realizar controles programados y no programados, de las carpetas, cuadernos, escritorios,
etc., y recompensar a los alumn@s cuando encuentren una buena organización, a través de certificados especiales o tarjetas de “no hay deberes para esta noche”, con algunos
privilegios.
- Todos los días, deben recoger las tareas realizadas en el hogar, ofreciendo a los alumn@s un lugar señalado a tal
efecto donde depositarlos diariamente o bien el maestro se los recogerá directamente a cada alumn@.
-
Prever un tiempo de “limpieza” es fundamental para los alumn@s puedan ordenar sus escritorios y carpetas, ya que la mayoría de los niñ@s con
problemas de organización precisan que un adulto les ayude periódicamente a supervisar y ordenar “sus papeles” además de desecharlos o reciclarlos cuando son inútiles. En este
apartado también el niñ@ con TDAH puede contar con un ayudante o compañero muy organizado.
- Deben prestar especial atención al “perfil de las tareas escolares para el hogar” de tal forma que repasen o pongan
en práctica la información ya proporcionada al alumn@, y no conocimientos nuevos que él tenga que adquirir por su cuenta con la más que probable y necesaria ayuda de uno de sus padres.
- Si el alumn@ o uno de sus padres le transmiten que todas las noches deben dedicar un tiempo extra a las tareas
asignadas, deben intentar modificar las mismas, reduciendo significativamente la carga de trabajo.
Si queremos actuar de una forma eficaz, debemos atender a las premisas anteriores como punto de partida fundamental para poder ayudar a los alumnos en la organización de los trabajos escritos, teniendo presente en todo momento las siguientes recomendaciones:
- Es esencial inculcar normas sistemáticas de trabajo (escribir a doble espacio, incluir un encabezamiento con el tema, el nombre, la fecha y el
número de página. Sirva de ejemplo, objetivo y eficaz, “El programa Habilidades para el Éxito Escolar” al ser una herramienta excelente para la enseñanza de estas normas y para
subrayar la importancia del trabajo minucioso y de calidad.
- Deben enseñar al alumn@ a dejar y respetar los espacios adecuados entre palabra y palabra para evitar el apelotonamiento, tomando como medida de
espacio “el ancho de su dedo índice”.
- Con líneas finas deben trazar los márgenes izquierdo y derecho en la hoja de papel o cuaderno, y enseñar a los niñ@s a no excederlos.
- Muchos alumn@s intentan escribir sin sostener el papel con la mano sobre el escritorio. A menudo tienen la tendencia de apoyar la cabeza sobre la mano libre, por lo que deben
enseñar y exigir que la mano sostenga el papel. Si tras varios intentos les resulta difícil acostumbrarlo, pueden intentar probar fijándole el
brazo con papel adhesivo.
- Los alumn@s con TDAH suelen cometer muchos errores por falta de “cuidado”, y a menudo precisan borrar y la hoja de papel se termina ensuciando y rompiendo en la mayoría de los
casos. Por lo que es recomendable que utilicen un papel más grueso y pesado que resista mejor a este manejo. Por otro lado, es más fácil y
tolerante aceptar tachaduras detalladas, de una sola línea sobre la palabra mal escrita y la corrección intercalada arriba. Aunque el docente no permita este procedimiento al resto
de la clase, es muy válido para los alumn@s que tienen problemas con la escritura.
- A los alumnos más pequeños, deben enseñarles las proporciones de las letras. Es importante en un principio, designar a través del
esquema de un monigote, el límite superior por ejemplo como la “línea de la cabeza”, la línea media como “línea del cinturón” y la base como “línea del pie”. No olviden
recordar a los niñ@s el tamaño relativo de las letras “las jorobas de la letra m deben llegar hasta la línea del cinturón, y no más alto”.
- En relación a los ejercicios de matemáticas, deben tener presente que para estos niñ@s suelen ser difíciles de organizar en el papel, por lo que deben
advertirles de que dejen mucho espacio entre ejercicio y ejercicio, y que no olviden rodear con un círculo el número de cada problema. Suele resultar útil para esta
materia, utilizar papel con rayado vertical, ya que ayuda a los niñ@s a mantener alineadas las columnas de los números.
Otro aspecto esencial a tener en cuenta en la enseñanza de las habilidades de organización y estudio, es cómo evitar las confusiones visuales que pueden presentar los niñ@s con TDAH, sobre todo, por el hecho de que les cuesta concentrarse cuando existen desórdenes
visuales que los distraen. Este aspecto también es válido para niñ@s que tienen problemas para el procesamiento óptico. Por lo que parece oportuno, exponer a continuación
algunas ayudas o medidas que sirvan para mejorar la calidad de la atención:
-
Entregar material impreso en copias meticulosas y legibles, a doble o triple espacio no apelotonados.
-
Borrar todo lo que está en la pizarra y no es útil. Emplear colores para orientar la atención, siendo preferibles las pizarras blancas si no
pueden contar con pizarras digitales.
-
Evitar el apiñamiento de objetos en los pupitres, ayudando a los alumn@s a mantenerlos lo más despejados que sea posible.
-
Es ventajoso codificar con colores los archivos para los alumn@s.
- Las pegatinas circulares autoadhesivas de color en las tapas y lomos de los libros les ayudan a estos alumn@s a localizarlos y ubicarlos más
rápidamente. Por ejemplo, emplear un círculo blanco para el “rincón del escritor” y un punto azul para el “rincón del lector”
-
Supervisar que el niñ@ tenga un lugar adecuado para guardar sus materiales, es decir: lo indispensable para poder realizar su trabajo, ya que
cuantas menos cosas guarde, por menos cosas tendrá que preocuparse.
-
Los alumn@s deben llevar siempre una mochila para sus libros. Aunque si los niñ@s son demasiado pequeños y no utilizan aún cuaderno o
carpeta, se puede emplear por ejemplo, un sobre grande de plástico con el nombre del niñ@ impreso, para lo que deba llevar al hogar.
- Otra herramienta indispensable para el maestro en el aula, podría ser llevar a cabo una organización con bandejas rotuladas con diferentes
apartados: “trabajos a corregir”, “trabajos que necesitan ayuda”, “trabajos corregidos para devolver”, etc., de tal forma que los alumn@s sabrán en todo momento donde deben
depositar sus tareas para que el maestro las controle.
-
Dividir y secuenciar los proyectos más prolongados e importantes. Estableciendo un marco y una secuencia temporal para cada tema.
Deben transmitir de forma clara y concisa cuáles son sus expectativas específicas para cada apartado y comunicar con claridad la fecha en que debe estar finalizada cada tarea.
Cada tema, debe ser recogido, corregido y comentado por el maestro. Sin olvidar que a los alumn@s con TDAH les cuesta significativamente trabajar en proyectos de este
tipo. Por lo que parece imprescindible, sondear sus intereses, proporcionarles ayuda adicional y comunicarse de forma eficaz con los padres, para que también ellos colaboren.
Otra estrategia a tener en cuenta y que no deben pasar por alto a la hora de enseñar habilidades de organización y estudio, es conocer técnicas para el
manejo y la organización del tiempo. A través de las cuales, podrán ayudar al alumn@ en el manejo y la organización de su propio tiempo.
Por lo que a continuación, se ofrecen algunas estrategias que suelen ser significativamente eficaces si se utilizan adecuadamente en el aula:
-
Poner un reloj de cartón frente a su pupitre con las manecillas en la hora en que debe salir del aula, escribir esa
hora en palabras y números como recordatorio adicional.
-
Ayudarle a confeccionar un horario y pegarlo en el escritorio.
- El empleo de un reloj digital que emita una señal cada diez o quince minutos, siempre que este sistema no moleste o distraiga demasiado, permite al alumn@ con TDAH, visualizar el
reloj durante su trabajo personal estático. Sin olvidar jamás, que en el caso que complete su tarea en el marco temporal fijado, el maestro lo
reforzará positivamente a través de una recompensa tangible (ej. privilegios de clase, ser el primero en la fila, distribuir los materiales, cinco minutos de tiempo libre) o
intangibles (alabanza, estrechar su mano, sonreír, etc.).
Para finalizar este artículo, es imprescindible comentar dos aspectos fundamentales a tener en cuenta a la hora de
trabajar las habilidades de organización y estudio en niñ@s con TDAH, si su objetivo, es responder de forma eficaz e integral a las necesidades que pueden presentar en
la mayoría de los casos.
En primer lugar, es esencial ayudar a los alumn@s a organizar sus ideas a través de técnicas específicas para la organización del conocimiento,
como por ejemplo; la prescritura, la “cartografía de relato”, la lectura para determinar “el razonamiento del texto”, los pasos organizativos para resolver
los problemas de matemáticas y otras habilidades, etc. Ya que todas ellas, son difíciles de conseguir para algunos niñ@s, particularmente los que presentan dificultades de aprendizaje y déficit de atención, por lo que los docentes, deben pormenorizar
estas habilidades y enseñarlas a través de un aprendizaje significativo y cooperativo a sus alumn@s.
En segundo lugar, es necesaria la participación de los padres, ya que en todo momento, deben compartir la
responsabilidad de enseñar a los niñ@s habilidades para la organización y el estudio. Los docentes, necesitan trabajar en colaboración con los padres con la única finalidad de ayudar al niñ@ en las tareas para el hogar, sin olvidar que corresponde a los padres:
-
Proporcionar un lugar tranquilo de trabajo, lejos de la televisión o del ordenador.
- Proporcionar materiales e iluminación adecuados.
-
Prever un lugar y un sistema para controlar con el niñ@ el calendario de tareas asignadas o la agenda diaria para el hogar, así como para recibir
las notas, las autorizaciones especiales y otras circulares o comunicaciones de la escuela.
-
Ayudar a establecer un orden y secuenciación de las actividades y la lista de lo que debe hacer por la noche.
-
Establecer una rutina lo más sistemática posible (ej. Hacer las tareas para el hogar, ducharse, cenar y acostarse).
-
Supervisar y asegurarse de que el niñ@ haya guardado los libros, cuadernos, carpetas, etc., en su mochila para el
día siguiente.
-
Ayudar al niñ@ a configurar listas, horarios o notas recordatorios, siendo una herramienta muy recomendada y eficaz “El programa del mayordomo”
que puede descargarse de internet.
-
Reforzar positivamente las habilidades para la organización en el hogar.
-
Supervisar si el niñ@ trae habitualmente un trabajo mínimo para el hogar y dice que no le han dado deberes o que los hizo en clase, los padres
deben pedir aclaraciones al maestro, ya que en la mayoría de las ocasiones esa falta de tareas asignadas no es frecuente y puede ser que al niñ@ le falte percepción, que no se
dé cuenta, o prefiera pensar que está al día con las tareas escolares para el hogar.
-
Los padres deben comunicarse también con el docente cuando el niñ@ lleva a casa demasiado trabajo, ya que en ambos casos se necesita comunicación
y flexibilidad entre la familia y la escuela.
Desde luego, todos saben y son conscientes que hay muchos hogares caóticos en los que no se podrá en la mayoría de las ocasiones, ayudar a los
niñ@s a desarrollar estas habilidades, pero como maestros, tienen que hacer todo lo posible para proporcionar la
estructura y modelar tales aptitudes para sus alumn@s.
Lo más importante, es que los niñ@s puedan contar con los docentes, estos niñ@s que normalmente presentan problemas precoces y en muchas ocasiones no son identificados, pueden ser ayudados y les necesitan infinitamente,
porque muchas veces, si preguntamos a los propios alumnos ¿qué te gustaría que hubiera sucedido cuando
eras más pequeño? Contestarían:
“…Si pudiera volver atrás, me gustaría aprender de nuevo a aprender…”
“…Tendría que haber encontrado maestros que realmente se preocuparan y tratarán de descubrir cuál era mi
problema…”
La comida y la cena son momentos muy complicados para las familias de niñ@s que tienen TDAH. Son chic@s que pueden decidir que no tienen hambre, que no les gusta la comida o simplemente que están muy ocupados haciendo otras cosas porque para ellos comer no es una de sus
prioridades y pueden esperar.
Muchos niñ@s con TDAH perciben la comida como una interrupción de sus actividades, como un
momento aburrido o como algo que tienen que hacer en muchas ocasiones porque sus padres se lo piden.
Habitualmente, se ponen a jugar en la mesa, demuestran malos hábitos con los cubiertos y con los platos y
tienen muchas dificultades para seguir las reglas. Por ello, como padres o
educadores, deben intentar que el momento de la comida o la cena se convierta en una experiencia
positiva y nunca en un momento de discusiones y peleas, con la finalidad de que este sea un tiempo para que la familia se comunique y pueda estrechar vínculos familiares.
Todas las razones expuestas hasta ahora son importantes para tratar de evitar confrontaciones
durante estos periodos, siendo necesario para ello tener presente siempre que no deben usar la hora de la
comida o la cena para poner a prueba la autoridad que tienen sobre los niñ@s con TDAH. Y, si en alguna ocasión, el niñ@ no quiere comer, no pasa absolutamente
nada, ya que es preferible que no coma a forzar cualquier conflicto o pelea.
Teniendo en cuenta todo lo anterior parece necesario ofrecer una serie de sugerencias que pueden facilitar el quehacer diario:
- La comida debe seguir siempre una rutina
preestablecida. Lo ideal es que pueda ofrecerse a la misma hora todos los días. Si el niñ@ se acostumbra a jugar, a ver la televisión, o a escuchar
música cerca de la hora de la comida o la cena, los padres o educadores deben marcar un tiempo límite para tales actividades con la finalidad de que no sean interrumpidas y no
interrumpan la hora en que la familia se reúne para comer.
- Es importante reconocer los gustos y preferencias que
tiene el niñ@ por las comidas. No se sugiere que siempre se cocine lo que le gusta, pero en la medida de lo posible , deben evitar cocinar lo que definitivamente
les disgusta.
- Promover una conversación positiva durante las comidas
suele evitar significativamente el aburrimiento, ya que sentarse a comer para estos niñ@s es aburrido pero si le agregan una buena conversación se reducirán las
posibilidades de que esto ocurra.
- Deben tener presente que la hora de comer, es la hora
de comer y no de ver la televisión, de hacer tareas o de hablar por teléfono con los amigos.
- Es una buena costumbre programar la hora de la comida o
la cena como una actividad en familia, en vez de convertirla en una actividad individual.
En segundo lugar, y haciendo referencia a las tareas del hogar, deben tener en cuenta que los “quehaceres” del hogar no son la actividad más divertida para ningún niñ@ en ninguna parte. Muchos de ellos siempre tratan de
evitarlas. Los niñ@s con TDAH no se diferencian mucho de otros niñ@s que no presentan este
trastorno, pero sí que son menos cooperadores.
En muchas ocasiones, en lugar de tratar de convencer a los padres para no hacer los “quehaceres”
simplemente tratan de ignorarlos o se niegan rotundamente a hacerlos. En este caso,
las mismas técnicas que se utilizan para incrementar la cooperación en los niñ@s pueden ser utilizadas también con niñ@s TDAH, aunque no es fácil
distinguir entre ser simplemente poco cooperativo o tener TDAH, ya que normalmente cuando los niñ@s con TDAH
dicen que se “olvidaron” de los “quehaceres”, ellos no están mintiendo.
Les es muy difícil mantenerse concentrados en una tarea, ya que realmente se “olvidaron” de hacer
lo que se les pidió porque dejaron de prestar atención.
Es necesario puntualizar que las ideas o sugerencias que se expondrán a continuación sirven para trabajar con niñ@s
TDAH y no para aquellos que son básicamente oposicionistas y desafiantes.
- Cuando se le pide a un niñ@ que haga algo tiene que ser
capaz de mantener su atención para entender lo que se le está pidiendo. En cambio, si dejan de prestar atención a lo que se les ha pedido, normalmente se “olvidarán” de
hacerlo. Por ello, deben tener presente en la mayoría de las ocasiones que los niñ@s que padecen TDAH suelen presentar problemas de atención pero no de memoria.
- En la mayoría de los niñ@s con TDAH,
no se encuentran problemas relacionados con la “intención” de hacer lo que se les pide, sino que
el problema está relacionado con la atención y concentración que les hace “parecer” como que “no quieren hacer”
lo que se les pide.
Como se trata de un problema de atención, deben enfocar la intervención en mantener su atención de tal forma que si le van a
pedir algo a su niñ@ con TDAH no pueden olvidar las siguientes recomendaciones:
- Cuando pidan algo deben asegurarse que el niñ@ les está
prestando toda su atención.
- Es imprescindible, “pedir una cosa por vez”. Deben esperar siempre que la primera tarea
esté cumplida para impartir la segunda. No esperen que el niñ@ tenga en mente lo que se le pidió después de la primera tarea. Gradualmente, sería interesante
para fortalecer esta capacidad, incrementar la complejidad de los pedidos que hagan.
- Una vez que le hayan pedido que “haga
algo”, traten de verificar que en realidad lo está haciendo. Pregúntele cada 5 minutos, pero sin atosigar e indirectamente si está haciendo lo que se le pidió.
- Traten de establecer una rutina para los
quehaceres en el hogar, de manera que el niñ@ sepa cuáles son y conozca significativamente la secuencia para
realizarlos.
- Usar recompensas cada vez que el niñ@ haga lo que se le
pidió, es un buen refuerzo positivo. Si el ofrecer recompensas y recordarle consistentemente los quehaceres no les resulta, díganle que su conducta no está siendo
aceptable y que traerá consigo una consecuencia negativa.
ISLA DE LA PALMA Asociacion Besay "Asociación de Padres y Madres de Niñ@s y Jóvenes con Déficit de Atención e Hiperactividad" Avenida Venezuela, Nº 1. El Paso. C.P. 38750 Prov. Santa Cruz de Tenerife
CANARIAS tdahbesay@hotmail.com 922486562
TRABAJADORA SOCIAL DE LA ASOCIACIÓN BESAY
PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN BESAY
COLECTIVO AL QUE SE DIRIGE
Personas afectadas por el Trastorno TDAH y sus familias. SERVICIOS QUE OFRECE: Facilitar la Integración social de las Personas con TDAH. Asesorar a las familias en la detección precoz el TDAH.
Orientación psicopedagógica, escolar y profesional. Promover actividades educativas, asistenciales, benéficas y de formación sobre el TDAH. Actividades de ocio y tiempo libre: Excursiones,
intercambios, etc. Actividades de difusión informativa. Actividades culturales: debates, mesas redondas, etc.
SOMOS UNA ASOCIACION DE TDAH Y NOS LLAMAMOS BESAY. SOMOS DE LA ISLA DE LA PALMA Y ESTAMOS EN LA AVENIDA VENEZUELA Nº1EL PASO ANTIGUA FABRICA DE TABACO JTI TLF.922486562 E-MAIL tdahbesay@hotmail.com
NUESTRO BLOG ES.asociacionbesaydeniñ@con deficitdeatencionehiperactividad.
A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN SER SOCIOS SOLO TIENEN QUE LLAMAR AL NUMERO ARRIBA INDICADO Y PREGUNTAR POR NUESTRA TRABAJADORA SOCIAL CHEROHISA LEAL .MUCHAS GRACIAS POR CONFIAR EN
NOSOTROS .
LA ASOCIACION BESAY FUE CREADA EL 12 DE ABRIL DE 2004. ACTUALMENTE LA ASOCIACION CUENTA CON UNA TRABAJADORA SOCIAL.
ACTUALMENTE LA ASOCIACION CUENTA CON 40 FAMILIAS SOCIAS NIÑ@Y JOVENES CON DEFICIT DE ATENCION Y/O HIPERACTIVIDAD COMPRENDIDAS DE 6 A 18 AÑOS. EL COMPUTO ENTRE
NIÑ@,JOVENES Y FAMILIARES SUPONE UN TOTAL DE USUARIOS EN LA ASOCIACION DE 80 A 90 USUARIOS
APROXIMADAMEMTE
LA JUNTA DIRECTIVA ESTA FORMAD@ POR LAS SIGUIENTES PERSONAS
PRESIDENTE---- JOSE CARLOS DIAZ GARCIA
VICEPRESIDENTE--- MIGUEL ANGUEL RAMOS
TESORERA -----ISAURA REMEDIOS RODRIGUEZ
SECRETARIA--- MARIA JOSEFA ACOSTA
VOCALES
Mª JULIA CASANOVA MORALES
FRANCISCO HILARIO GONZALEZ FAJARDO
LA JUNTA DIRECTIVA
DE LA ASOCIACION BESAY
EN LA ISLA DE LA PALMA
CANARIAS
ISLA DE LA PALMA Asociacion Besay "Asociación de Padres y Madres de Niñ@s y Jóvenes con Déficit de Atención e Hiperactividad" Avenida Venezuela, Nº 1. El Paso. C.P. 38750 Prov. Santa Cruz de Tenerife
CANARIAS tdahbesay@hotmail.com 922486562
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Comentarios: 6
carmen (miércoles, 06 mayo 2009 12:55)
teneis una web muy bien informada seguir en esa linea .saludos desde sc de la palma
isabel de la palma (domingo, 10 mayo 2009 17:29)
felicidades no es muy facil sacar para adelante una asociacion seguir ayundando y que les ayuden .suerte
Boris Rodriguez (jueves, 25 junio 2009 00:22)
Aqui os dejo esta frase para todos los TDAH como mi hija de 8 años y yo:
"AMAME CUANDO MENOS LO MEREZCA PORQUE
SERÁ CUANDO MAS LO NECESITE"
Sonia I Rivera Santana (viernes, 10 julio 2009 07:20)
Buenos dias soy de Puerto Rico estuve en su pagina y me interese de su informacion tengo una sobrina de 10 anos de y tiene Dg de bipolarida,deficit de attencion,esquizofrenia
apesar de toda esta condiciones tiene excelentes notas en la escuela.Lo unico que su conducta es muy fuerte y su abuela es la que la tiene y yo quisiera si es posible informacion para poder ayudar a mi familiar a como intrevenir con esta nina y haci brindarle
una buena calidad de vida. Se que ustedes son
de venezuela pero si me pueden vender un libro
o enviarme informacion se los agradecere.La nina esta en terapia de medicamento pero necesitamos extrategias para lidiar con su comportamiento gracias.
ERIKA JULIANA OSORIO (jueves, 15 octubre 2009 17:48)
QUIERO SABER COMO MANEJO EL TDAH DE MI NIÑO TIENE 8 AÑOS GRACIAS ATTE ERIKA CALI COLOMBIA
asociacion besay (jueves, 15 octubre 2009 18:35)
ERIKA PARA SABER LAS PAUTAS DE UN TDAH LLAMANOS A NUETRA ASOCIACION Y LA TRABAJADORA SOCIAL TE ATENDERA DE LUNES A VIERNES DE 8 A 14 GRACIAS POR TU COMENTARIO.EL VICEPRESIDENTE JOSE CARLOS